Rally Dakar 2011 tendrá »zonas salvajes» en Chile y Argentina
El director de la prueba, el francés Etienne Lavigne, señaló que en esta versión las caravanas van a pasar por "territorios situados en el extremo norte de esos dos países", que van a "tocar las fronteras boliviana y peruana".
El rally Dakar 2011, en Sudamérica por tercer año consecutivo, visitará zonas del "extremo norte" de Argentina y Chile, cerca de las fronteras con Bolivia y Perú, anunció este jueves el director de la mítica prueba automovilística, Etienne Lavigne.
"Evidentemente, estamos en el hemisferio sur. Pero vamos a descubrir territorios situados en el extremo norte de esos dos países. Vamos a tocar las fronteras boliviana y peruana", explicó Lavigne, que prometió "zonas salvajes" para los competidores.
El rally arrancará en Buenos Aires el 1 de enero, y desde la capital argentina se encaminará hacia el norte del país, donde pasará por ciudades como Victoria, Córdoba, San Miguel de Tucumán o San Salvador de Jujuy.
La frontera con Chile se cruzará por un trazado inédito en la prueba, "El paso de Jarama", que llevará a los pilotos hasta el desierto de Atacama, calificado como "el corazón del Dakar" por Lavigne. "Es un desierto que aún no ha brindado todas sus riquezas", agregó el organizador.
El tradicional día de descanso para la caravana se llevará a cabo en Arica, y desde ahí seguirán las principales etapas desérticas. De nuevo hacia el sur, el Dakar no llegará hasta Santiago, sino que la travesía se desplazará por territorios como Iquique, Antofagasta o Copiapó "en un descenso vertiginoso".
La empresa organizadora, Amaury Sport Organisation (ASO) había estudiado la posibilidad de regresar a África, aunque no a su trazado histórico por Marruecos, Mauritania y Senegal, de donde el rally salió en 2008 por motivos de seguridad ante el riesgo de un ataque terrorista.
La opción estudiada incluía Túnez, Libia y Egipto, pero finalmente la organización continuó apostando por la opción Argentina Chile, después del éxito de las ediciones de 2009 y 2010.
Entre los motivos de la decisión estuvieron "la satisfacción de los competidores" en los dos últimos años y el "entusiasmo" de los aficionados sudamericanos, además de problemas de tipo político, como los problemas que Libia podría tener con otros países y que afectaría a los visados.