La medalla de plata fue el premio para Fernando González en Beijing
El número uno de Chile no pudo contrarrestar el poderío del español Rafael Nadal y perdió la final de los Juegos Olímpicos por 3-6, 6-7 (2) y 3-6. Aún así, fue el mejor deportista nacional y dio al país su única presea en suelo chino.
Fernando González (15° de la ATP) no fue capaz de contrarrestar el superlativo nivel del español Rafael Nadal (2°) en la gran final de los Juegos Olímpicos de Beijing, y debió consolarse con la medalla de plata tras su destacado paso por la cita china.
El jugador de La Reina cayó por 3-6, 6-7 (2) y 3-6 ante el ibérico, que vive el mejor momento de su carrera con el oro olímpico y el número uno del mundo que estrenará este lunes, desplazando al suizo Roger Federer.
Las cosas sobre el cemento de Beijing nunca fueron favorables para la primera raqueta nacional, que vio roto su servicio en el inicio del encuentro, para quedar rápidamente abajo por 3-0 ante un rival que mostraba lo mejor de su tenis.
El trámite fue rápido en el primer set, que se cerró a favor de Nadal por 6-3 en sólo 37 minutos.
Pareció que Fernando González no tenía mucho que hacer ante los rápidos desplazamientos y los demoledores y efectivos golpes del europeo, pero el chileno nunca bajó los brazos y comenzó a sacar sus mejores envíos para comenzar a complicar a su oponente.
Ambos tenistas mandaron con sus servicios, y Nadal empezó paulatinamente a bajar su nivel, viéndose por momentos vulnerable ante un González que crecía, decidido a lograr el quiebre que le permitiera quedarse con la manga.
Y la gran ocasión para el doble medallista de Atenas 2004 llegó en el momento más oportuno, cuando estaba con la cuenta favorable por 6-5 y contó con un doble punto de quiebre. Pero falló en un golpe decisivo que se fue ancho, y de ahí en más Nadal pareció despertar y reaccionó para impedir la ruptura.
El tie break marcó el retorno del español a su mejor nivel, y tras imponerse por un claro 7-2 el camino ya estaba allanado para acercarse al oro.
La tercera manga tuvo a González buscando siempre mantenerse en carrera, pero un nuevo quiebre marcó la diferencia y terminó por darle a Rafael Nadal el triunfo y la medalla de oro, que celebró tirado de espaldas sobre el cemento de Beijing.
Para Fernando González quedó el sabor amargo de perder la final, pero el gran consuelo es que la presea plateada estará en su cuello y completará su vitrina personal y la del deporte chileno, que ya tiene el oro del dobles y el bronce individual de Atenas 2004. (Foto: Max Montecinos/Chiledeportes)