100 años en el aire: Conversando con Valentín Trujillo, leyenda de la música chilena
"Cuando se cumplen 100 años de una radio en Chile, la música no puede estar ausente", comentó el pianista en conversación con Miguel Davanigno.
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AUDIO: 100 años en el aire: Conversando con Valentín Trujillo, leyenda de la música chilena
Este 22 de agosto se cumplieron 100 años de la primera transmisión radial en Chile. Por eso, Miguel Davanigno lo celebra cada semana en el Ciudadano ADN con su columna 100 años en el aire. En esta ocasión, el hombre radial habló con la leyenda de la música nacional, Valentín Trujillo.
«Para un artista, ser popular es una gran cosa. Pero ser querido, yo creo que es la diferencia que logra un personaje de las características de Valentín Trujillo», comenzó diciendo Davanigno para darle la bienvenida al connotado artista.
Acto seguido, el pianista dijo que «cuando se cumplen 100 años de una radio en Chile, la música no puede estar ausente». Así sin más, se lanzó a interpretar en su instrumento la canción que se tocó por primera vez en el dial nacional: It’s a Long Way to Tipperary.
Las memorias del Tío Valentín
«Tengo unos recuerdos maravillosos», dijo el eximio músico respecto a los shows con grandes orquestas que solían hacerse en la radio de antaño.
«Teníamos shows todos los días, y con orquestas muy grandes. Eran de 15, 20 músicos y otras tenían un cuarteto o sexteto. Y yo estuve en varias de ellas», relató Trujillo para luego recordar su primer show radial: en 1942 para la radio El Mercurio.
«La radio empieza a consagrar artistas y sigue consagrándolos hoy día. Cuando tienes necesidad de que escuchen tu obra en un disco, no acudes a la televisión, acudes a la radio», agregó.
Valentín Trujillo siguió su reflexión y dijo que «el campesino que está lejos de la civilización tiene una radio y ella está con él… En el año 2022 está con él».
Recuerdos de la Nueva Ola
Miguel Davanigno relató que asistió como invitado a un gran show en el Teatro Caupolicán, el que celebró la Nueva Ola. Allí, el hombre radial tuvo la oportunidad de presenciar, entre otros, el acto de Cecilia, ícono de aquellos años.
¿De qué manera se conectan los caminos de «La incomparable» y del Tío Valentín? Pues que él solía trabajar en el Sello Emi Odeón, donde Cecilia lanzó sus primeras canciones.
«Las primeras grabaciones que hizo Cecilia fueron con mi orquesta. Fue un tango europeo y después una canción de nuestro amigo, Ariel Arancibia: El tango de las rosas y Dilo calladito», aseguró el artista, para luego volver a interpretar sus melodías en el piano.




