Cultura y Educación

Jorge Baradit lanza “Héroes 2”: “Busco que la gente deje de pensar que la historia es un lugar con olor a mármol y humedad”

El reciente lanzamiento del divulgador histórico y escritor superventas sigue en su cruzada de proponer nuevos nombres para un panteón de héroes patrios, con un fuerte énfasis en las mujeres que lucharon contra la dictadura. De las novedades que trae su libro conversó Baradit con Ciudadano ADN.

Por Ciudadano ADN
Jueves 03 de Sep, 2020 - 17:43
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“Héroes 2” es el nuevo lanzamiento del escritor Jorge Baradit, recién llegado a librerías y plataformas digitales. En el texto, el divulgador histórico sigue con su cruzada por visibilizar nombres para construir un panteón “alternativo” de héroes patrios.

Aunque, según él, no es la más política de sus entregas, pero sí “es la más cercana, y estamos hablando de gente viva, por eso se exacerban los ánimos, pero es lo mismo de siempre”, expresó Baradit en conversación con Ciudadano ADN.

El gran objetivo del escritor es “que la gente deje de pensar que la historia es un lugar con olor a mármol y humedad. La historia cuenta cosas que definieron tu pasado y tu futuro. Si la gente no se piensa como sujeto histórico, va a volver a pensar que debe venir alguien a salvarlos. Lo que va a ocurrir en 20, 30 o 40 años más depende de ellos”.

Un afán por encontrar héroes criollos que se apropia de las formas de la galería de superhéroes propia de la cultura pop occidental. “Superman y Batman nacen en un contexto norteamericano de opresión de grupos de poder. Luchan contra sindicatos del crimen, eran muy de obreros, muy de industria”. Para Baradit, la necesidad de las culturas de construirse superhéroes pasa por el deseo de “que alguien te venga a salvar porque los poderes que te oprimen son muy grandes. Jesús era otro tipo de superhéroe y lo desconocieron porque no llegó a patearles el trasero a los romanos. Siempre estamos esperando a un superhéroe, pero el superhéroe eres tú. Los líderes son la punta de lanza, pero no son nada sin las masas empujándolos. Clotario Blest, o el propio Salvador Allende, sin sus masas no son nada. El año pasado, sin ningún líder, fuimos capaces de cambiar la Constitución”.

Precisamente, para Baradit, el gran valor de la historia pasa por “iluminar el presente”, permitiendo descubrir claves de lo que está ocurriendo hoy. Un presente que, en Chile, está “lleno de historicidad. En una revista Time chilena, el pueblo de Chile hubiese sido la portada del año”. Durante el estallido social, recordó, “los primeros en ser destacados fueron los bomberos: les abrían paso, los aplaudían, había una admiración por su labor. Y eso fue porque son personas comunes que sacrificaban su seguridad por otros. Eso es lo que uno espera de las autoridades y de los líderes. Clotario Blest abandonó todo, incluso su amor, para dedicarse a las personas. Mariano Puga abandonó sus privilegios, Cecilia Magni a su familia de clase alta. Nadie espera que todo el mundo sea un héroe, pero es importante tener esas figuras ahí para acordarnos de lo que necesitamos”.

Otro punto clave en este momento histórico es la irrupción del coronavirus, que en opinión de Baradit “ayudó a desnudarlo todo. Nos mostró tal cual éramos, y eso le pasó a personas, partidos políticos, modelos y constituciones. El coronavirus vino a ser el traje del emperador que nos mostró quienes estaban desnudos y quienes no. El Gobierno enarbolaba a la gente, y cuando llegó el momento se preocuparon de las empresas. Lo mismo las empresas, manteniendo la rentabilidad y la producción. Todo se derrumbó. Y los que decían que queremos reformar, bueno, llevamos seis meses y no han reformado nada”.

“Héroes 2” contiene un capítulo especial dedicado a las mujeres en dictadura. “Siempre pongo mujeres en mi trabajo porque no me puedo contener. Soy bien respetuoso del trabajo de historiadoras como Cote Cumplido, que están explorando esa línea, pero igual le pongo”, expresó Baradit, para quien mencionar a figuras del Chile reciente como Lotty Rosenfeld, Fanny Pollarolo, Teresa Valdés Mónica Echeverría “es súper importante para lo que está pasando hoy día. Las personas más capacitadas para enfrentar los tiempos que se vienen son mujeres. Y no es ir con la corriente. La pandemia desnudó eso. Los mejores líderes sociales han sido mujeres. La encargada de derechos humanos del mundo es una mujer. Ante estas peleas piñuflas y cálculos rascas de la izquierda, fueron las mujeres lo que dijeron lo que había que hacer: Carmen Frei, Maya Fernández, Beatriz Sánchez y Carmen Hertz hace rato que están conversando. El gran fondo moral del país siguen siendo las mujeres. Este es un país de mujeres”. 

El autor subraya la importancia de “relevar el liderazgo femenino en los 80, que sufrieron vejaciones indecibles, se encadenaron a la Catedral e iban a pararse en frente de cuarteles de la Dina. Ese liderazgo chocó con un muro de hombres como el ministerio de Aylwin, donde no hubo ninguna mujer. Cuánto costó que aceptaran en la Concertación el liderazgo de Bachelet. Esa es una generación que no entendió nunca que las cosas estaban cambiando”.

Del mismo modo, a Baradit le parece clave que la historia se haga cargo de saldar la deuda histórica con el pueblo mapuche. “Los académicos han hecho ese trabajo, pero el gran responsable de las tergiversaciones y mentiras es el Estado de Chile con sus planes de educación en las escuelas. ‘Historia Secreta Mapuche’, de Pedro Cayuqueo, ha sido un superventas, y estoy esperando que en un momento tengan la valentía de agarrarlo y meterlo a los planes educacionales. Hay una generación joven muy interesada en los pueblos ancestrales, buscando su identidad en un lugar donde era vergonzante, donde tener pelo duro y apellidarse Huenuqueo era lo peor”. En ese sentido, el Premio Nacional de Literatura recientemente entregado al poeta Elicura Chihuailaf “es una gran noticia, porque él hace esa labor. No solamente escribe sus poemas encerradito en su taller, sino que hace traducciones de grandes clásicos al mapudungún, y divulga esa lengua en Europa. Esos agentes de hermanamiento son lo que necesitamos”. Baradit recordó que el llamado “conflicto mapuche” no es tal. “Ni siquiera “chileno-mapuche”, porque el conflicto mapuche es con el Estado de Chile. En las marchas se llena de huincas apoyando a los mapuche. Esto no es una pelea entre pueblos. Somos hermanitos”.

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