Conciertos y festivales

Viudos de Viña: Horacio Saavedra aseguró que “lo que se hace ahora no es comparable con lo que hacíamos nosotros”

El director de la orquesta del evento nacional que dirigió por 38 años, reveló algunas anécdotas.

Por Florencia Couyoumdjian
Martes 23 de Feb, 2021 - 00:01
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Durante un especial año, donde el Festival de Viña ya no nos acompaña en el fin del verano y dejó de anunciarnos el inicio de un nuevo año, ADN se hizo cargo de ese vacío que dejó el importante evento nacional con Viudos de Viña.

Y en esta primera jornada un especial invitado fue Horacio Saavedra, quién se hizo cargo, durante muchos años, de la orquesta del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, participando en todas las versiones del certamen, con excepción de la de 1978, 1991 y 1992, hasta 2011.

El emblemático artista inició asegurando que “no me siento para nada viudo del Festival de Viña. Para mí fue un programa más de televisión que hacía, de los 2 mil o 3 mil que hice en toda mi carrera”. 

Y continuó analizando que “hay mucha gente que recuerda el festival antiguo, de los antiguos festivales, porque lo que se hace ahora no es comparable con lo que hacíamos nosotros. Yo estuve 38 años dirigiendo el festival, que era un festival de la canción, con una competencia real. Lo que hay ahora es un show de televisión que no tiene nada que ver con lo que hacíamos antes“.

De esta manera, rememoró cómo llegó a dirigir. “Lo último que hice antes de Viña fue un recital con Buddy Richard que es disco clásico hasta el día de hoy, un disco de culto (en referencia a Buddy Richard en el Astor, de 1969), entonces Camilo ahí se decidió y me recomendó, pero así y todo no me tenía mucha fe porque me pusieron al lado de otro director de edad“.

Aún así, Saavedra nunca dejó de agradecer la oportunidad. “La gracia de Viña del Mar es, aparte de pararse a dirigir, es escribir todo lo que los músicos tocan: desde las cortinas, la obertura, las canciones que compiten y eso lo hacía yo, nadie más que yo“.

En esa línea, recordó que una vez, durante la competencia, llegó “un cantante, uno de Indonesia, yo no sé cómo llegó acá, y venía con su puro terno, nada más que un ternito. Lo usaba para todo y no sabía música. Entonces, ahí había que amanecer escribiéndole los arreglos”.

También destacó que “el festival es un trampolín importantísimo. Lo fue para muchos artistas de talla mundial, partiendo por Julio Iglesias, siguiendo con Luis Miguel, Ricky Martin, Roberto Carlos, Sandro, toda esta gente que aprovechó el festival para lanzar su carrera internacional y que fueron un boom en todo el mundo. Es increíble la vitrina que era el festival en sus tiempos de glamour”, destacó.

Las críticas a los grandes

Durante las últimas participaciones de grandes artistas, como Julio Iglesias o Miguel Bosé, la audiencia comentó ciertos deterioros vocales. Al respecto, Saavedra comentó que “ese es un detalle muy nuestro, porque no se respeta la trayectoria. Si tú vas a cualquier país, aunque sea al lado, en Argentina, y aunque el tipo esté en los últimos años y cante como el ajo, la gente lo respeta, lo sienten y lo quieren”.

“Acá no. Acá qué pena cuando pifiaron a Lucho Gatica, eso no tiene ni una lógica. Acá no nos queremos, somos tan nacionalistas. Y el caso de Julio, partió acá con una guitarra, con una pura canción y con todas las limitaciones que él tenía, porque no era un tremendo cantante, tú no puedes compararlo con Camilo Sesto, pero él cada vez que venía se ufanaba mucho“, afirmó.

Y remató rescatando que “tú lo escuchas cantar ahora y ya lo están encontrando viejo y decrépito. Me da mucha pena esa crítica tan negativa. Por ejemplo, el otro día escuche un comentario penoso de Miguel Bosé, qué importa si está viejo“, reflexionó.

No es el primer festival que suspende: es el tercero

Horacio Saavedra también reveló que en el “año 1973 se suspende un día, no se pudo hacer previo al golpe militar. No sé si ustedes se acuerdan que la comisión contrató a Los Huasos Quincheros por un lado y por otro a los Quilapayún. Estaba el país dividido al borde de la guerra civil y todo eso se transportó a la Quinta. Y en la galería fue tan terrible el ambiente, porque empezaron las peleas, las discusiones, a tirar cosas, que tuvimos que salir, sacar las cámaras y se suspendió el festival”.

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