Geofísicos creen haber encontrado los restos de un planeta al interior de La Tierra
Serían los restos del planeta que chocaron contra el nuestro hace 4,5 mil millones de años, dando origen a La Luna.
Un estudio reciente ha fortalecido la hipótesis de que los restos de Theia, el protoplaneta que colisionó con la Tierra y dio origen a la Luna, podrían estar incrustados en el interior de nuestro planeta. Esta colisión catastrófica, que se cree ocurrió durante el eón Hadeano, hace aproximadamente 4.5 mil millones de años, habría dejado a la Tierra en estado de océano de magma durante los primeros 50 millones de años.
En la década de 1980, los científicos descubrieron dos enormes masas continentales, conocidas como Provincias de Baja Velocidad de Cizalla (LLSVPs por sus siglas en inglés), situadas profundamente bajo África y el Océano Pacífico. Estas estructuras, que contienen altos niveles de hierro y abarcan aproximadamente el 8% del volumen del manto terrestre, han sido un misterio durante décadas.
El nuevo estudio, liderado por Qian Yuan, un asociado postdoctoral de investigación en el Laboratorio Sismológico de Caltech, y publicado en la revista Nature, sugiere que estas LLSVPs son el resultado directo del impacto gigante que formó la Luna.
Las simulaciones detalladas y de alta resolución indican que cuando Theia impactó con la Tierra, la energía liberada no penetró completamente hasta el núcleo, permitiendo que el material del manto de Theia (TMM) se mantuviera en la parte superior de la Tierra y formara dos acumulaciones reconocibles que constituyen las LLSVPs.
Si el manto hubiera estado más caliente y hubiera recibido más energía del impacto, el material del manto terrestre y el TMM se habrían mezclado más a fondo. Sin embargo, no fue así, y el mayor contenido de hierro en el TMM hace que las LLSVPs sean visibles en las pruebas sísmicas, ya que el hierro ralentiza las ondas sísmicas.
Este descubrimiento no solo proporciona una posible respuesta al origen de las LLSVPs, sino que también abre nuevas líneas de investigación sobre cómo este material pudo haber influenciado la historia de la Tierra, incluyendo su tectónica de placas, clima y, posiblemente, el curso de la evolución.