Con Texas como la máxima sorpresa: estos son los estados clave en la derrota de Trump en EE. UU
Los resultados fortalecen a la oposición y dejan a Trump con un escenario mucho más complejo para la segunda mitad de su mandato.
RICARDO ARDUENGO
Las elecciones de medio mandato dejaron un escenario completamente distinto para Donald Trump. El Partido Demócrata recuperó el control del Senado y de la Cámara de Representantes, poniendo fin al dominio republicano del Congreso y complicando los últimos dos años del actual mandato presidencial.
La magnitud de la derrota quedó reflejada en estados donde Trump había obtenido amplias ventajas apenas dos años antes. Según los primeros análisis electorales, el costo de vida, la guerra con Irán y las críticas a la gestión presidencial estuvieron entre los principales factores que movilizaron a los votantes.
Uno de los golpes más significativos ocurrió en Texas. Gina Hinojosa derrotó al republicano Greg Abbott y se convirtió en la primera gobernadora latina del estado, además de devolver el cargo a los demócratas después de más de tres décadas.
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En el mismo estado, James Talarico venció a Ken Paxton y conquistó un escaño en el Senado, convirtiéndose en el primer demócrata en ganar una elección estatal en Texas desde la década de 1990.
La ola también alcanzó otros bastiones republicanos. Adam Hamilton ganó en Kansas y puso fin a 94 años sin una victoria demócrata para el Senado en ese estado, mientras Annie Andrews se impuso en Carolina del Sur, territorio donde el partido llevaba casi tres décadas sin ganar una elección senatorial.
Los demócratas también lograron victorias senatoriales en estados como Ohio, Carolina del Norte e Iowa, consolidando una mayoría que permitirá al partido bloquear buena parte de la agenda legislativa de Trump y ejercer un mayor control sobre su administración.
Trump atribuye derrota a su ausencia en la papeleta
Tras conocerse la dimensión del resultado, Trump evitó asumir directamente la responsabilidad por las derrotas republicanas y apuntó a que él no era candidato en esta elección.
“Yo no me presenté a las elecciones y, de haberlo hecho, habríamos ganado por una aplastante mayoría”, sostuvo el mandatario a través de Truth Social.
Pese a ello, Trump aseguró posteriormente que aceptaría los resultados y se mostró dispuesto a trabajar con la nueva mayoría demócrata. El desenlace deja al Presidente frente a un Congreso opositor con capacidad para frenar iniciativas, rechazar nombramientos e impulsar investigaciones durante la segunda mitad de su mandato.