Música

¿Y si el próximo lugar para bailar techno es una micro? DJ DAZZ, el chileno que transforma el espacio público en escenario

Un gimnasio, un boulevard, una autopista o incluso un vagón del Metro en movimiento. El artista nacional busca sacar la música electrónica de las discotecas y llevarla a lugares inesperados.

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Hay lugares donde la música parece tener un destino escrito; clubes nocturnos, festivales, discotecas y escenarios preparados para recibir a cientos de personas. Pero ¿qué pasa cuando el techno aparece donde nadie lo está esperando? En un gimnasio o en el transporte público.

Esa es la apuesta del DJ chileno Javier, conocido artísticamente como DJ DAZZ, quien ha llamado la atención con una serie de intervenciones que trasladan la experiencia de la pista de baile hacia escenarios poco convencionales.

Su nombre circuló con fuerza en redes sociales luego de publicar un registro tocando en un vagón del Metro de Santiago en movimiento. Las imágenes despertaron curiosidad por la escena poco habitual en el transporte público. Sin embargo, ese episodio es solo una parte de una búsqueda que ya lo había llevado a instalar sus equipos en distintos puntos de la capital.

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“Para mí el foco ha sido poder promover y crear nuevos espacios para que podamos llevar música a más lugares. Para mí esa es mi gran misión o visión de todo esto”, explicó a ADN.cl.

Con tres años como DJ, el músico busca encontrarse con personas que quizás no tenían contemplado escuchar música electrónica durante su día.

Uno de los ejemplos fue su intervención en el Boulevard del Parque Arauco, donde familias, visitantes y personas que transitaban por el lugar terminaron acercándose a la música. La experiencia también llegó a un gimnasio, donde buscó conectar los BPM del techno con la energía del entrenamiento físico.

“Esta vez quise llevar los BPMs a un gimnasio donde pudiera cargar de energía y motivación a las personas durante su entrenamiento”, indicó.

“Hay que ponerse creativos”

Detrás de estas intervenciones también existe una inquietud sobre las oportunidades para quienes se dedican a la música electrónica. Según señaló Javier, la cantidad de DJs y proyectos que buscan abrirse camino contrasta con los espacios y las fechas disponibles para presentarse.

“Estamos con una industria que está pasando mucha cosa, también hay que decirlo, que está un tanto saturada. Entonces eso significa que hay que ponerse creativos y tenemos que abrir otros espacio”, sostuvo.

De ahí surge la idea de salir a buscar escenarios distintos. Para hacerlo, no basta con encontrar un lugar atractivo, primero recorre los espacios, observa el movimiento de las personas, evalúa los horarios y estudia las condiciones de iluminación.

Pero llevar esta idea a la práctica no siempre resulta sencillo. Aunque intenta contactar a sus responsables para explicarles los proyectos y solicitar autorización, se ha encontrado con procesos burocráticos y, en ocasiones, con la ausencia de respuestas.

“No espero recibir un no, me puedes decir no, no lo hagamos. Pero el hecho de que te dejen como el visto (...) ha sido uno de los desafíos más grandes”, relató.

De las intervenciones a las redes sociales

Antes de concentrarse en su carrera individual, el dj también impulsó Glory Holley junto a cuatro amigos, una iniciativa de sesiones audiovisuales inspiradas en formatos como Boiler Room.

Con cinco cámaras y una apuesta por registrar a DJs emergentes, el proyecto le permitió explorar la producción audiovisual y aprender sobre edición, encuadres y color. Durante 2026 decidió ponerlo en pausa para enfocarse en su propio camino.

Hoy, las redes sociales cumplen un papel importante en la difusión de sus intervenciones. Los registros permiten que una sesión no termine cuando se apaga la música, sino que continúe circulando, llegue a nuevas audiencias y muestre otras posibilidades para la electrónica.

Su intención es seguir experimentando con lugares poco habituales, tiene una lista de espacios que le gustaría intervenir en Santiago y entre sus ideas aparecen incluso los recorridos en buses, por las posibilidades visuales y el movimiento que ofrecen.

“Me encantaría, poder grabar en la parte de atrás y poder hacer un pequeño registro desde el momento de la entrada y es el momento del wow, ¿esto está pasando? ¿Está pasando real? (...) siento que hay un entusiasmo real por querer tomar estos espacios para poder hacer este tipo de intervenciones y si me preguntáis hoy día, creo que el nicho transporte ofrece cosas bien interesantes", señala.