“Nostalgia eléctrica”: The Orchestra hizo vibrar al público de Chile con los hits de ELO
El proyecto formado por ex miembros de Electric Light Orchestra llenó de energía nostálgica el recinto en las afueras de la capital.
Cuando la legendaria Electric Light Orchestra ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll, uno de sus fundadores, Roy Wood, dijo en su discurso: “Es todo sobre las canciones”. De hecho, el conjunto inglés conocido por el acrónimo ELO, construyó un catálogo deslumbrante de canciones queridas, que van de lo más rockero a baladas románticas.
Y más allá que casi todas estén firmadas por Jeff Lynne, quien se retiró hace poco las giras, estas creaciones siguen vivas y frescas, y así se sintió en la nostálgica noche que se vivió el pasado fin de semana en el Gran Arena Monticello, que recibió a The Orchestra, un consolidado spin-off de ELO, que comenzó en los 90s con ex miembros del grupo madre, y que continúa girando en base al cultivo de su inconfundible sonido original.
Las energías fueron debidamente preparadas por los chilenos de Frontiers como teloneros. Esta banda de certeros músicos ya no es meramente un tributo a Journey, sino que ha ampliado su repertorio a otros hits ochenteros, incluyendo temas de GTR, Simple Minds, y A-ha, cuyo incombustible “Take On Me” sirvió de estimulante bis ante lo que vendría después.
Hasta hace tan solo un año, quedaba en The Orchestra un miembro emblemático de ELO, pero Mik Kaminsky colgó el arco de su violín, para dejar en su lugar a la estadounidense Susan Aquila. Y tras el inicio con “Evil Woman”, la sucesión de clásico tras clásico fue elevando la temperatura, siempre dejando espacios a momentos meditativos (“Can’t Get it out of my Head”), celebratorios (“All Over the World”), lúdicos (“The Diary of Horace Wimp”), románticos (“Telephone Line”) y vehículos para el lucimiento técnico, como el exquisito instrumental “Fire on High”.
La mayoría de las voces principales las hizo Eric Troyer, multi-instrumentista, que partió como músico de sesión, llegando incluso a grabar en el último álbum de John Lennon (‘Double Fantasy’).
Troyer fue uno de los iniciadores de este proyecto, colaborando estrechamente con miembros históricos de ELO. Y además del dinámico desempeño de la violinista Aquila, cabe destacar el trabajo de Louis Clark Jr., hijo de otro integrante fundamental, tocando cello eléctrico y teclados.
Fue una noche realmente “eléctrica”, que se benefició de lo acogedor que es este centro de eventos, cuya acústica es soberbia, empinándose como un magnífico lugar para conciertos de pop/rock.