Nacional

Acusación de maltrato e insólitos despidos: la crisis secreta que azota al Ministerio de Ciencia

La tensión llegó al límite en la cartera liderada por Ximena Lincolao tras una dura acusación laboral. Una funcionaria relata encubrimiento ante un caso de acoso sexual y maltrato.

Agencia Uno

Una nueva denuncia por Ley Karin desató una profunda crisis institucional al interior del Ministerio de Ciencia, repartición estatal encabezada por la secretaria de Estado Ximena Lincolao. La acusación apunta directamente contra la subsecretaria Carolina Rossi, quien asumió el cargo en mayo pasado en medio de un clima laboral marcado por constantes fricciones.

El documento legal narra dos polémicos episodios ocurridos a fines de octubre. El primero acusa a la autoridad de forzar una reunión en un espacio abierto, exponiendo temas confidenciales y alzando la voz frente a otros funcionarios. El segundo relato sostiene que Rossi habría empujado y cerrado la puerta a un trabajador que intentaba informarle de manera reservada sobre un eventual caso de acoso sexual, relata The Clinic.

Desde el entorno de la subsecretaria descartaron tajantemente las agresiones físicas señaladas. Sin embargo, confirmaron haber recibido rumores sobre presuntos hostigamientos, solicitando formalizar los antecedentes en menos de 24 horas. Pese a las negativas iniciales de la cartera sobre la existencia del documento jurídico, la acción legal es real y agudizó la tensión interna.

Más información

El quiebre total en el Ministerio de Ciencia tras la denuncia por Ley Karin

La presentación del reclamo laboral coincidió temporalmente con una queja formal que Rossi elevó al Segundo Piso de La Moneda por su compleja relación con Lincolao. Este desgaste se intensificó tras el sorpresivo despido de Nicolás Fuenzalida, mano derecha de la subsecretaria, y de Hernán Tello, jefe de comunicaciones de la repartición gubernamental.

Ambas desvinculaciones dejaron a la autoridad subrogante con un equipo de trabajo severamente reducido, desatando molestias por un aparente intento de limitar su gestión. Exasesores del recinto ubicado en calle Morandé afirman que la ministra aísla constantemente a su par, excluyéndola de eventos clave y priorizando vínculos con la Asociación de Funcionarios.

La gravedad del conflicto interno ha provocado que el círculo cercano a la subsecretaria evalúe tempranamente su renuncia al cargo. “Es evidente el quiebre. En las próximas semanas una de las dos va a salir”, advierten fuentes ministeriales frente a un escenario que replica las diferencias que motivaron la dimisión del exsubsecretario Rafael Araos hace cinco meses.

Pese a las disputas jerárquicas y el desmantelamiento de los equipos estratégicos, desde el Palacio de Gobierno aseguran que el Presidente José Antonio Kast mantiene su respaldo incondicional hacia Lincolao. El Ejecutivo descartó la necesidad de intervenir en la disputa, argumentando que confían plenamente en los avances estructurales que ha presentado la cartera durante el presente año.