Polémica por rebaja de condenas: Presidente UDI afirma que el gobierno de Boric “traspasó la responsabilidad a alguien más”
Guillermo Ramírez abordó la crisis que enfrenta el Gobierno por el beneficio a sentenciados por delitos sexuales y reveló un tenso cruce en el oficialismo.
La reciente rebaja de condenas a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales desató una profunda crisis al interior de La Moneda. Pese al rechazo transversal que generó la medida, el presidente de la Unión Democrática Independiente (UDI), Guillermo Ramírez, respaldó el actuar de la administración de José Antonio Kast y descartó modificaciones inmediatas en el gabinete.
El timonel gremialista abordó la controversia y defendió la permanencia del titular de Justicia, Fernando Rabat. En conversación con el programa Mesa Central de Canal 13, el parlamentario aseguró que el secretario de Estado ha sido una de las revelaciones del equipo ministerial. “Es muy delicado, discutible pero delicado, anteponer criterios políticos a criterios que son legales, constitucionales y judiciales”, argumentó el dirigente, enfatizando que no se le puede exigir a la autoridad contravenir los dictámenes masivos de los tribunales.
Frente a este escenario, Ramírez adelantó que el Ejecutivo presentará un proyecto de ley para evitar que la situación se repita, asumiendo que la iniciativa tendrá un trámite rápido y unánime en el Congreso. Además, responsabilizó a la gestión del expresidente Gabriel Boric por el incumplimiento previo de la norma. “Lo que hizo el gobierno del Presidente Boric fue decir ‘yo no estoy dispuesto a firmar este decreto pero las personas salieron igual’. Lo que hace simplemente es traspasarle la responsabilidad a alguien más pero no resolvió el problema”, sentenció.
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Tensiones en el oficialismo y las disculpas por el caso de Hernán Larraín
La crisis judicial también abrió un segundo flanco al interior de la coalición gubernamental. El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, emitió duros cuestionamientos contra el exministro de Justicia, Hernán Larraín, vinculándolo mediante redes sociales con la figura de Paul Schäfer. Estas declaraciones provocaron la inmediata reacción de figuras como Luciano Ruiz-Coke y la exdiputada María José Hoffman, quienes escalaron la tensión política durante el fin de semana.
Para contener el conflicto, Ramírez confirmó la existencia de múltiples tratativas privadas que lograron frenar el daño interno. Según detalló el diputado, el líder de la colectividad republicana se contactó directamente con él para retractarse por sus dichos, los cuales calificó de injuriosos e inaceptables.
El acercamiento incluyó además un llamado telefónico de Squella a Larraín, quien actualmente reside en España, para presentarle sus excusas formales. Al cierre de su intervención, el presidente de la UDI advirtió que este tipo de desencuentros internos dañan severamente la capacidad del Gobierno para impulsar proyectos en el parlamento y distraen la coordinación de los temas urgentes.