Internacional

Sumarse o no al A3C: oficialismo pide al gobierno unirse como miembro y no solo como observador a coalición de EE.UU contra carteles

Dirigentes del bloque advirtieron que sería “especialmente delicado” restar a Chile de la alianza impulsada por el Comando Sur, en la que ya participan 18 países de la región y todos los vecinos del país.

El Gobierno debe resolver en los próximos días si se suma formalmente a la Coalición contra los Carteles de las Américas (A3C), una alianza de seguridad impulsada por el Comando Sur de Estados Unidos, lo que ha sido analizado desde hace un tiempo desde los ministerio de Defensa, Seguridad, Interior, la Cancillería y Presidencia.

La definición, que se dará a conocer el lunes, se da en el marco de la tercera reunión de titulares de Defensa en República Dominicana, donde la representación chilena pondera si adherir de forma plena o mantenerse temporalmente bajo el estatuto de “país observador”.

Petición del oficialismo: “Sería delicado no estar”

Desde el oficialismo, la dirigencia política trasladó formalmente al Ejecutivo la necesidad de agotar los esfuerzos para integrarse a esta iniciativa regional. Tras reunirse con las autoridades, destacaron que otras 18 naciones del hemisferio, incluyendo a todos los países vecinos de Chile, ya forman parte de la coalición.

Más información

En esa línea, el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, advierte que resultarían “especialmente delicadas” las consecuencias de quedar al margen de la coordinación hemisférica. No obstante, recalca que las negociaciones a cargo del Ministerio de Defensa deben ser estrictas en “resguardar la soberanía nacional y cuidar los alcances del texto constitutivo”.

¿Qué implica sumarse a la alianza?

Integrarse al A3C implica acceder a un marco de cooperación multilateral y bilateral focalizado en la seguridad fronteriza, la lucha contra el narcoterrorismo, la protección de infraestructura crítica y el rastreo de delitos financieros o de la “ruta del dinero”.

Además, permite articular esfuerzos de las Fuerzas Armadas y policiales con agencias internacionales como la DEA o el FBI, abriendo opciones de reasignación de recursos estratégicos.

Respecto a eventuales aprehensiones, fuentes de Estados Unidos señalaron a Radio ADN que no obliga a entregar soberanía, ceder el mando de tropas ni aumentar el gasto en defensa, cosa que era muy al comienzo de la discusión del tratado.

Asimismo, la propuesta final incorpora tres principios promovidos por Chile: intervenciones solo previo acuerdo de la nación involucrada, resoluciones adoptadas por consenso de todos los miembros, y estricto respeto al Derecho Internacional y la legislación interna.

GETTY IMAGES / SAUL LOEB

El escenario de mantener una postura observadora

De optar por no sumarse o participar únicamente como observador, el país mantendría su autonomía directa sin asumir los compromisos del documento constitutivo. Sin embargo, la desventaja radicaría en quedar fuera de la red de inteligencia operativa y del plan estratégico a cinco años articulado por los restantes 18 países del continente.

Ante este dilema, el Ejecutivo ha definido evaluar la propuesta en profundidad y socializar el contenido con las Fuerzas Armadas e instituciones políticas representativas, buscando que la postura final de Chile responda a un consenso de país sostenido en el tiempo.