Suspensión de clases: ¿puedes faltar al trabajo si no tienes con quién dejar a tu hijo?
La suspensión de clases no implica automáticamente un permiso laboral pagado. Revisa qué alternativas existen si debes cuidar a tus hijos durante una emergencia.
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La suspensión de clases puede convertirse en un problema para madres, padres y cuidadores que deben continuar con su jornada laboral y no cuentan con una persona que pueda hacerse cargo de sus hijos.
Sin embargo, la cancelación de las actividades escolares no genera por sí sola un permiso laboral pagado, por lo que cualquier ausencia debe ser evaluada según las circunstancias y los antecedentes disponibles.
Ante una situación de este tipo, lo recomendable es informar al empleador lo antes posible, explicar el impedimento para asistir y guardar documentos como el comunicado del establecimiento educacional y las conversaciones mantenidas con la empresa.
“La suspensión de clases, por sí sola, no da un permiso laboral pagado general”, explica Pedro Peña, abogado socio del estudio jurídico SoyTrabajador, quien advierte que justificar una ausencia no significa necesariamente que ese tiempo será remunerado.
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Teletrabajo, cambios de turno y permisos: las alternativas disponibles
Una de las opciones está contemplada en la Ley de Conciliación para quienes tienen el cuidado personal de un niño o niña menor de 14 años y cumplen los demás requisitos legales.
En esos casos, pueden solicitar trabajo a distancia o teletrabajo cuando sus funciones sean compatibles con esa modalidad. “Debe acompañar los documentos que acreditan el cuidado y proponer una combinación fija de jornada presencial y remota”, señala Peña.
El empleador tiene 15 días para responder este tipo de solicitud, por lo que no necesariamente constituye una solución inmediata ante una suspensión repentina de clases.
Si el trabajo requiere presencia física, también existe la posibilidad de acordar directamente con la empresa modificaciones temporales. Entre las alternativas están cambiar el turno, ajustar el horario o solicitar un permiso. “Se pueden proponer por acuerdo cambios de turno, ajustes de horario o un permiso, dejando por escrito cuánto durará y si será pagado”, precisa el abogado.
Por eso, antes de optar por cualquiera de estas alternativas, es importante dejar constancia por escrito de los días y horarios involucrados, si el permiso será remunerado o sin goce de sueldo y si existirá una eventual recuperación de horas. También se recomienda conservar la autorización entregada por el empleador mediante correo electrónico o mensaje.
Menores con diagnóstico de TEA
Existe, además, una situación específica para madres, padres o tutores de menores con diagnóstico de TEA que deban acudir a una emergencia que afecte su integridad dentro del establecimiento educacional: ese tiempo se considera trabajado.
La normativa señalada en el documento, eso sí, no equivale a un permiso laboral general frente a cualquier suspensión de clases. Si no existe un acuerdo y hay una imposibilidad real de asistir, se debe informar y respaldar la situación; ante dudas sobre descuentos o eventuales sanciones, se puede solicitar orientación a la Dirección del Trabajo.