Nacional

SAG suspende importación de carne de ave y huevos desde Brasil por brote de virus Newcastle

La restricción del organismo estatal afecta a carnes y huevos del estado de Santa Catarina, buscando proteger la bioseguridad nacional ante un brote viral.

Getty Images / celsopupo

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) decretó la suspensión inmediata de las importaciones de productos avícolas provenientes del Estado de Santa Catarina, en Brasil. La drástica medida fronteriza se adoptó tras la confirmación oficial de un caso de la enfermedad de Newcastle en dicha región sudamericana.

El bloqueo comercial abarca una amplia lista de derivados biológicos y alimenticios. Entre los elementos restringidos figuran huevos fértiles, aves de un día, codornices, especies ornamentales, huevos con cáscara para consumo humano, además de carne fresca, refrigerada o congelada.

Para hacer efectiva la prohibición, la institución chilena ofició directamente al Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil (MAPA) exigiendo suspender las certificaciones sanitarias. “Toda partida con fecha de producción o faena igual o posterior al 20 de septiembre de 2026 será rechazada al momento de solicitar su ingreso al territorio nacional”, sentenció el organismo.

Excepciones al bloqueo avícola y el impacto de la enfermedad de Newcastle

Las autoridades precisaron que la restricción aplica exclusivamente a los envíos originados en Santa Catarina. Las importaciones desde otros estados brasileños que cuentan con el reconocimiento previo del Estado chileno continuarán operando con normalidad bajo los protocolos habituales.

Más información

Asimismo, ciertos artículos aviares de la zona afectada podrán seguir ingresando al país siempre que certifiquen tratamientos térmicos específicos. Entre estas excepciones destacan los productos cárnicos cocidos, las grasas para consumo humano y las harinas destinadas a la alimentación de animales.

La enfermedad de Newcastle es un cuadro viral altamente contagioso que ataca a las aves domésticas y silvestres, provocando severos trastornos respiratorios, digestivos y nerviosos. Su rápida propagación y la elevada tasa de mortalidad obligan a establecer estrictos bloqueos en el comercio internacional.

Pese al impacto productivo, los especialistas aclararon que este virus no es una zoonosis. Esto significa que la infección no se transmite a las personas, por lo que el consumo de carne de pollo o huevos disponibles en el mercado nacional no representa ningún riesgo para la salud humana.