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Documentos revelan que Netanyahu facilitó millonarios pagos de Qatar a Hamás

Expertos acusan que esto se hizo para mantener divididos a los palestinos entre Hamas y la Autoridad Palestina.

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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, enfrenta un flanco crítico tras la filtración de documentos inéditos que confirman la participación de su gobierno en la canalización de casi 2.000 millones de dólares desde Qatar hacia la Franja de Gaza. Los pagos, realizados durante una década, beneficiaron a la administración controlada por Hamás.

Cartas oficiales obtenidas por la revista TIME revelan que el Estado hebreo no solo estaba al tanto, sino que alentó activamente estas millonarias transferencias. En 2020, el exdirector del Mossad, Yossi Cohen, envió una misiva al emir qatarí donde agradeció su rol y aseguró que estos fondos “han desempeñado un papel crucial en la garantía de la estabilidad y la seguridad en la región”.

La revelación adquiere un peso determinante tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Durante años, diversos sectores políticos acusaron al oficialismo de permitir este financiamiento para mantener a los palestinos divididos entre la Autoridad Palestina en Cisjordania y la facción islamista en Gaza, obstaculizando la creación de un liderazgo unificado.

El diseño operativo detrás de los pagos a Hamás

El sistema operó de forma informal desde 2012 y se institucionalizó en 2018 mediante un mecanismo trilateral que incluyó a las Naciones Unidas. Bajo esta estructura, el país del Golfo financiaba combustible, electricidad y entregaba 100 dólares mensuales a miles de familias vulnerables, todo bajo la estricta supervisión de los servicios de inteligencia israelíes.

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Ante las críticas internacionales, las autoridades qataríes exigieron documentación formal para evitar futuras acusaciones de financiamiento al terrorismo. Un diplomático internacional detalló que Israel insistió en este diseño técnico para mantener el control absoluto de las entradas y salidas de dinero, evitando establecer un circuito financiero independiente para la población civil.

A pesar de las advertencias de seguridad sobre los riesgos de esta dependencia, el pacto se mantuvo vigente. Apenas dos semanas antes de la masacre que desencadenó la guerra actual, el actual jefe del Mossad, David Barnea, viajó a Doha para solicitar una última extensión de los fondos, la cual fue concedida temporalmente.

Si bien la oficina del Primer Ministro declinó emitir comentarios recientes, el líder israelí justificó previamente la medida argumentando que buscaba prevenir un colapso humanitario. Actualmente, diplomáticos estadounidenses y árabes trabajan en un nuevo modelo de asistencia para la reconstrucción que logre restablecer los servicios básicos sin depender de facciones armadas.