La voz de Gato Alquinta volvió a emocionar: Los Jaivas celebraron 45 años de “Alturas de Macchu Picchu” a teatro lleno
La banda chilena celebró los 45 años del emblemático disco en un Teatro Caupolicán que los ovacionó entre recuerdos y música rescatada de sus archivos.
Santiago
Tres diablos danzando, uno sobre el escenario y otros dos en la cancha del Teatro Caupolicán, abrieron una noche de celebración y memoria. Cerca de las 20:45 horas del viernes 9 de octubre, Los Jaivas comenzaron su encuentro con un recinto lleno para festejar los 45 años de “Alturas de Macchu Picchu”.
“Gracias por este recibimiento tan amoroso, entusiasta”, expresó Claudio Parra desde el escenario. La bienvenida anticipó el tono de una jornada en la que las canciones convivieron con relatos sobre la creación del disco, la vida en comunidad y quienes dejaron una huella en la agrupación.
El regreso tenía un significado especial: fue en el Caupolicán donde, en octubre de 1982, Los Jaivas presentaron por primera vez en Chile esta obra. Décadas después, el aniversario volvió a reunir al grupo con un público que participó de una noche emotiva y de fiesta.
La voz de Gato Alquinta y una grabación contra el tiempo
Después de “Del aire al aire” y “La poderosa muerte”, llegó uno de los relatos más conmovedores: la dificultad que enfrentó el grupo para terminar de grabar la voz de Gato Alquinta en esta última canción.
“En los trayectos, mientras íbamos de un lugar a otro, íbamos en los vehículos por tierra. Y íbamos discutiendo y analizando el poema para ver cómo lo íbamos a musicalizar”, recordaron sobre el trabajo que desarrollaron entre Francia y Alemania.
Cuando faltaba registrar la voz de “La poderosa muerte”, y con una nueva gira por comenzar, Gato estaba afónico. El tiempo para cerrar el álbum se agotaba.
Según contaron, recurrieron al consejo de una amiga y a una religiosa que le administró una inyección. “Nos advirtieron de que el efecto era corto, había que aprovechar al máximo el tiempo”, explicaron. Finalmente, pudieron completar la grabación.
El recuerdo dio paso a un momento especialmente emotivo: escuchar la voz original de Alquinta, aislada del resto de los instrumentos.
La película que nunca se filmó, pero dejó su música
Otra de las historias llevó al público hasta Buenos Aires y al encuentro de Los Jaivas con el fotógrafo argentino Uberto Sagramoso.
“En el año 1976, en ese tiempo vivíamos en Buenos Aires. Ahí fue cuando empezamos nuestra vida en comunidad, que perduró hasta el día de hoy”, relataron.
Sagramoso, autor de varias fotografías del grupo, llegó un día con un proyecto cinematográfico: una película sobre un mochilero que viajaba desde Cusco hasta Machu Picchu por el Camino del Inca. Su propuesta era que Los Jaivas hicieran la música.
La banda aceptó y grabó las composiciones, pero la película nunca se concretó. Ese trabajo quedó conservado y fue recuperado para la gira, que incorporó “Caminos”.
“Tenemos una música inédita que está guardada en nuestros archivos”, señalaron durante el concierto.
El relato también permitió entender la apertura de la noche: “Corte incaica”, la música que acompañó a los diablos, había sido concebida para una alucinación del protagonista de aquella película. “Ruinas” fue otra de las piezas que vincularon con ese proyecto.
René Olivares y la música que se podía ver
El homenaje a René Olivares reunió las imágenes proyectadas durante el concierto con recuerdos de su estrecha relación con la banda.
“Muchas de las obras que ustedes vieron ahora aquí en el concierto, en las pantallas, son las gráficas de René”, destacó Juanita Parra, antes de describir lo que su trabajo significó para la identidad del grupo: “La música de Los Jaivas se puede ver”.
La evocación también llegó a la intimidad de la vida compartida. “Cuando vivíamos en comunidad era muy hermoso porque también incluso nos iba a buscar al colegio, a los niños”, recordaron.
Entre sus pinturas y esas escenas cotidianas, el homenaje mostró al artista y al amigo. “Una de las más lindas es que él dejó una gran familia. Dejó hijos, nietos”, expresaron.
Fue entonces cuando Juanita anunció al invitado: “Hoy queremos invitar a este escenario a Gaspar Olivares, Nieto de René Olivares”.
Su presencia antecedió a “Hijos de la Tierra”, en un pasaje que unió la memoria del artista desde el sonido del acordeón, con su familia y con la música a la que dio una identidad visual.
La celebración continúa
Los Jaivas tienen una segunda presentación en el Teatro Caupolicán este sábado 10 de octubre. Cabe destacar que, la gira seguirá por Coquimbo el 12 de octubre, Arica el 24 del mismo mes, Curicó el 14 de noviembre y Valparaíso el 12 de diciembre.