Tendencias

Daniela Aránguiz barre en vivo con Mauricio Pinilla y lo expone por insólita deuda: “Súper patético que estés carreteando”

“Qué desesperante, de verdad”, exclamó la opinóloga en pleno programa de TV.

Daniela Aránguiz se refirió sin filtros a la situación que estaría enfrentando Gissella Gallardo luego de que se conociera una supuesta deuda de Mauricio Pinilla por concepto de pensión de alimentos. La información fue expuesta en el programa Sígueme, donde se señaló que el exfutbolista adeudaría más de $16 millones.

De acuerdo con lo informado en el espacio de televisión, el monto correspondería a tres meses de pensión, específicamente agosto, septiembre y octubre. Además, se indicó que la situación económica de Gallardo se habría complicado luego de su salida de Canal 13.

Más información

Al conocer estos antecedentes, Daniela Aránguiz manifestó su molestia y puso el foco en las consecuencias que este tipo de situaciones pueden tener para los hijos.

“Qué desesperante, de verdad”, expresó inicialmente la opinóloga. Luego agregó que, más allá de la situación económica de Gissella, le parecía preocupante que los padres dejen de entregar el dinero correspondiente a sus hijos.

En esa línea, cuestionó que un padre pueda mantener determinados gastos personales mientras existirían obligaciones pendientes con sus hijos. “Encuentro súper patético que estés carreteando, que estés comprando, quizás qué cuestión, copete, me refiero. Y no les pases la plata a tus hijos”, sostuvo.

Posteriormente, Aránguiz planteó una teoría respecto de los motivos que podrían estar detrás de la supuesta deuda. La panelista recordó la nueva relación sentimental de Gallardo y preguntó si el inicio de ese vínculo podría coincidir con el periodo en que Pinilla habría dejado de pagar.

“¿No será que Mauricio está castigando a la Gissella por tener un pololo?”, planteó. Eso sí, se trató de una hipótesis expuesta por la opinóloga y no de un hecho confirmado sobre las razones de la presunta deuda.

Finalmente, Aránguiz calificó este tipo de comportamiento como una posible forma de violencia económica y recordó que, independiente de las diferencias que puedan existir entre los padres, las obligaciones hacia los hijos se mantienen. “Los hijos son tuyos, Mauricio, ¡qué rabia!”, sentenció.