Hable con elPrograma

Selecciona tu emisora

PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast
VIDEOS

Robbie Williams arrasó en su regreso a Chile: humor, emoción y un estadio cantando sus clásicos

El británico regresó al país con su gira “Britpop” y desplegó una noche de conexión en el Estadio Bicentenario de La Florida.

Santiago

Robbie Williams regresó a Chile este domingo 27 de septiembre con un multitudinario concierto en el Estadio Bicentenario de La Florida, donde presentó su gira “Britpop” y repasó algunos de los mayores éxitos de una carrera que ya supera las tres décadas.

Puntualmente, a las 21:00 horas, el británico apareció acompañado por músicos y bailarinas para comenzar una puesta en escena intensa desde el primer minuto. La pasarela se transformó rápidamente en una extensión del escenario principal, con Williams recorriéndola constantemente para acercarse a quienes estaban entre las primeras filas.

El concepto del entretenimiento estuvo presente desde el comienzo. El cantante habló sobre la capacidad de un espectáculo de hacer sentir algo a quienes lo presencian y, a partir de ahí, se propuso demostrarlo. Cantó, bailó, bromeó y aprovechó prácticamente cada pausa para interactuar con los asistentes.

“Santiago, ¿cómo está el carrete?”, lanzó durante uno de esos primeros intercambios. Desde entonces, la distancia entre el escenario y el público comenzó a desaparecer.

De “mijito rico” a “Rock DJ”

El humor fue una constante durante la noche. En una de sus primeras dinámicas, Williams recordó una historia de los años 90 e involucró a un desconocido del público, a quien identificó como José, para convertirlo momentáneamente en parte del relato.

“Gracias por ser un amante tan gentil”, le dijo entre risas, en una escena que rápidamente evidenció una de las características que marcarían el concierto: cualquier respuesta desde las graderías podía convertirse en material para una nueva improvisación.

Más tarde fueron los propios asistentes quienes consiguieron sorprenderlo. Desde el público comenzaron a gritarle “mijito rico”, una expresión ante la que Williams reaccionó asegurando que algo así nunca le había ocurrido en más de 100 conciertos.

La particular interacción dio paso a “Rock DJ”, uno de los grandes clásicos de su repertorio, que llegó acompañado por una versión instrumental con tintes bluseros.

El cantante también encontró espacio para bromear sobre su propia película, Better Man, agradeciendo a quienes la habían visto y comparándola, en tono humorístico, con clásicos del cine como The Godfather y Toy Story.

Y hasta hubo tiempo para reírse del Robbie Williams de los años 90. El artista recordó cuánto se esforzaba entonces por parecer “cool” y aconsejó al público no desgastarse intentando proyectar una imagen. Según reconoció, hacerlo era agotador y, visto desde la distancia, ni siquiera conseguía el efecto que esperaba.

Una fan, su hijo y una versión única de “She’s the One”

Uno de los momentos más cercanos de la noche ocurrió cuando Robbie Williams escogió entre el público a Carolina para cantarle “She’s the One”.

La fanática estaba tan emocionada que apenas conseguía responderle. Ante la dificultad para seguir la conversación, Williams simplificó la dinámica: él diría “Santiago” y ella tendría que contestar “sí”.

Carolina le hizo caso y el intercambio continuó entre risas, lágrimas y abrazos. Fue entonces cuando el cantante se percató de que la mujer estaba acompañada por su hijo.

Más información

Mientras interpretaba un extracto de “She’s the One”, Williams improvisó parte de la letra y, mirando al joven, incluyó un “it’s your mom” en referencia a Carolina.

El británico bajó del escenario en más de una oportunidad durante la noche, acercándose directamente a sus seguidores y haciendo que algunos de ellos pasaran, por unos minutos, a formar parte del espectáculo.

Un mensaje para su hija desde Santiago

Pero entre la comedia y las constantes interacciones también aparecieron momentos mucho más personales.

En medio del concierto, Williams pidió a uno de sus camarógrafos que lo grabara para enviarle un mensaje a su hija Teddy, de 14 años.

El cantante contó que llevaba tres semanas sin verla debido a la gira y que aún pasarían otras cuatro antes de reencontrarse con ella. Frente al público chileno, habló directamente a cámara y convirtió por algunos segundos al estadio completo en testigo de un saludo pensado para su hija.

Su familia volvió a aparecer más adelante. Williams habló de su esposa y sus cuatro hijos y recordó cómo era su vida antes de conocerla. Según relató, entonces se sentía perdido y atribuyó a la familia que construyó un papel fundamental en el cambio que experimentó posteriormente.

El recuerdo de su padre y “My Way”

Otro de los momentos personales llegó cuando habló de su padre, de 83 años, quien, según relató el propio cantante, padece Parkinson.

Williams recordó que su papá era cantante y comediante y que, cuando era niño, lo observaba actuar pensando que algún día quería hacer lo mismo.

La historia dio paso a “My Way”, canción popularizada por Frank Sinatra, que adquirió así un significado especialmente íntimo dentro del concierto.

“Shit or Not”: la particular forma de presentar a su banda

Incluso la presentación de los músicos terminó convertida en una dinámica con el público.

Williams bautizó el juego como “Shit or Not” y desafió a los integrantes de su banda a interpretar fragmentos de conocidas canciones de otros artistas para luego someterlos a la evaluación de los asistentes.

Así, durante la presentación fueron apareciendo referencias a “Can’t Stop” de Red Hot Chili Peppers, “Seven Nation Army” de The White Stripes, “We Will Rock You” de Queen, “Alone” de Heart, “YMCA” de Village People y “Sweet Dreams (Are Made of This)” de Eurythmics.

La secuencia terminó con uno de los guitarristas que lleva más tiempo acompañando a Williams interpretando “Hey Jude”, de The Beatles.

En otro momento, el británico también decidió poner a prueba al público chileno para comprobar cuántas de sus canciones reconocía. La dinámica terminó nuevamente en broma cuando Tom, uno de sus músicos, comenzó a molestarlo atribuyéndole “Wonderwall”, de Oasis.

Mucho más que una sucesión de hits

“Rock DJ”, “Strong”, “Come Undone”, “She’s the One” y “Angels” fueron parte de una noche construida sobre canciones que han marcado distintas etapas de la carrera del británico. Sin embargo, reducir su regreso a Chile únicamente al repertorio dejaría fuera buena parte de lo que ocurrió en el Estadio Bicentenario.

Williams cantó, bailó, contó historias, improvisó, se rio de sí mismo y convirtió a desconocidos del público en protagonistas momentáneos. Todo acompañado por una puesta en escena en la que músicos y bailarinas también tuvieron un rol activo en las coreografías y en el desarrollo del espectáculo.

En cuestión de minutos podía pasar de provocar una carcajada a hablar de su hija, su esposa o la enfermedad de su padre, para luego volver a uno de sus grandes éxitos.

Porque en su regreso a Chile, Robbie Williams volvió a demostrar que para él un concierto no se construye únicamente a partir de las canciones. Buena parte del espectáculo estuvo, precisamente, en todo lo que ocurrió entre ellas.

 

Directo

  • Radio

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Noticias
Crónica 24/7

1x24: ADN Radio

23/08/2024 - 01:38:13

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir

Enlace copiado