Hombre drogó a su esposa durante 20 años para que la violaran decenas de sujetos en Reino Unido
El hombre confesó más de 60 delitos sexuales cometidos durante dos décadas en el domicilio familiar ubicado en Stockport.
Imagen Referencial
Un británico de 60 años confesó ante la justicia haber drogado y violado sistemáticamente a su esposa por más de dos décadas. Durante una audiencia celebrada este lunes, el individuo admitió su responsabilidad en más de 60 delitos sexuales cometidos al interior del domicilio que ambos compartían en Stockport, localidad ubicada en el noroeste de Inglaterra.
Durante su comparecencia en el Tribunal de la Corona de Minshull Street, en Manchester, el sujeto rompió a llorar en el banquillo. Tras escuchar la lectura de cada uno de los cargos en su contra, se limitó a repetir la palabra “culpable”. Frente a esta escena, medios locales reportaron que el juez Maurice Greene le permitió tomar asiento antes de que concluyera el procedimiento judicial.
Red de cómplices y antecedentes
La Fiscalía determinó que los graves ultrajes se produjeron entre el 12 de noviembre de 2004 y el 25 de octubre de 2025. Originalmente, el hombre —cuyo nombre se mantiene bajo reserva para proteger la identidad de la víctima— debía ser juzgado junto a otros 12 coacusados, de entre 28 y 74 años. A este grupo se le imputa el haber conspirado para abusar de la misma mujer mientras ella se encontraba inconsciente, acusaciones que todos ellos niegan rotundamente.
Más información
Por otra parte, un decimotercer hombre ya se había declarado culpable con anterioridad por planificar la sumisión química y la violación de la afectada, según información revelada por el New York Times. El esposo y principal perpetrador también contaba con declaraciones de culpabilidad previas por otros ilícitos contra su pareja, con quien estuvo casado por décadas. La mujer, acompañada de sus familiares, siguió de cerca la sesión judicial desde la primera fila de la tribuna pública.
Los horrendos sucesos descubiertos en el área del Gran Mánchester representan el más reciente episodio de una creciente ola de abuso sexual por drogas (DFSA) en el Reino Unido. A nivel mundial, la concienciación sobre este tipo de crímenes aumentó drásticamente tras la mediática condena de Dominique Pelicot en Francia, sujeto que drogó a su entonces esposa, Gisele, para que fuera vejada por diversos desconocidos durante casi una década.