“No tenemos nada”: embajador de EE.UU. contradice su afirmación de informe que vincula estallido a movimientos de izquierda
El diplomático afirmó que Estados Unidos llegó a la conclusión de que participaron “elementos de la izquierda radical” a partir del análisis de información proveniente de fuentes chilenas.
20 DE ABRIL DEL 2026 / SANTIAGO El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, en contexto donde los gobiernos de Chile y Estados Unidos firman acuerdos en minería y seguridad, en una ceremonia que se realizará en el Ministerio de Relaciones Exteriores. FOTO: VICTOR HUENANTE / AGENCIAUNO / VICTOR HUENANTE
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, llegó este miércoles hasta la Cancillería para entregar antecedentes y abordar sus polémicas declaraciones sobre el estallido social de 2019, luego de afirmar que la inteligencia estadounidense atribuye los disturbios a organizaciones o activistas vinculados con la izquierda.
Tras la reunión, el diplomático destacó que el canciller Francisco Pérez Mackenna lo contactara para solicitar información sobre sus afirmaciones. “Me llamó y me pidió información específica. Eso es exactamente lo que debería haber hecho. Es exactamente lo que esperaba. Así es como funcionan los gobiernos juntos. Ciertamente, esa información es muy importante”, sostuvo.
Sin embargo, Judd descartó que la embajada estadounidense mantenga una investigación propia sobre los hechos ocurridos en Chile durante octubre de 2019. “Quiero dejar esto muy, muy claro: la embajada de Estados Unidos no tiene ninguna investigación ni tiene documentos en la embajada que hablen sobre el estallido de 2019”, afirmó.
“No enviamos investigadores a Chile para realizar una investigación y, durante mi gestión, nunca enviaremos investigadores a Chile para realizar una investigación sin haber sido invitados por el Gobierno de Chile. No lo hemos hecho antes en Chile y no lo haremos en Chile”, agregó.
¿En qué se basa la inteligencia estadounidense?
El embajador explicó que sus afirmaciones se sustentan en información que, según dijo, fue recopilada y analizada por organismos estadounidenses a partir de antecedentes provenientes de Chile.
“El 4 de septiembre, la subsecretaria Sarah B. Rogers hizo una declaración. Esta es una declaración de hechos. Esta declaración se basa en las investigaciones que realizó el Gobierno de Estados Unidos y en el análisis de la información que provino de sus políticos aquí en Chile, de sus policías y de sus académicos”, señaló.
A partir de esos antecedentes, sostuvo que Estados Unidos llegó a la conclusión de que los disturbios fueron perpetrados por sectores de la izquierda radical. “Basándonos en esa información y en una revisión de ella, se determinó que sí, que esto fue perpetrado por elementos de la izquierda radical”, afirmó.
No obstante, al ser consultado por pruebas que permitieran identificar a responsables concretos, Judd hizo una precisión: “¿Tenemos algo específico sobre individuos específicos? No. ¿Tenemos algo específico sobre grupos específicos? Tampoco”.
El diplomático insistió en que la conclusión estadounidense se construyó a partir de información proveniente de distintas fuentes. “Nuevamente, fue una conclusión que se realizó sobre la base de la información que provino de su Congreso, de sus académicos y de sus policías. De ahí provino la información”, explicó.
Judd insiste en que no hubo una investigación independiente
Finalmente, el embajador fue consultado por el origen concreto de los antecedentes y si Estados Unidos había desarrollado una investigación independiente en Chile.
“Nuevamente, nosotros no realizamos una investigación independiente. Lo que hicimos fue revisar e investigar la información que estaba saliendo desde Chile”, respondió.
En esa línea, explicó que la embajada estadounidense contó con información obtenida a través de fuentes abiertas y otros antecedentes disponibles en el país. “¿Cómo lo hicimos? La embajada tiene información. Nuevamente, la misma información que recibimos fue obtenida aquí a través de fuentes abiertas”, cerró Judd.
Las declaraciones del embajador se producen un día después de que la Cancillería anunciara su citación para solicitar antecedentes sobre los hechos de violencia ocurridos durante el estallido social, en particular aquellos registrados desde el 18 de octubre de 2019.