Ordenó evacuar minutos antes: director de escuela evitó 900 muertes tras inundación en Nepal
Rajendra Dawadi ordenó abandonar una escuela y desvió buses con estudiantes apenas minutos antes de que una violenta inundación arrasara el lugar.
Getty Images
Una decisión tomada en cuestión de minutos permitió salvar a cerca de 900 estudiantes de una violenta inundación que posteriormente destruyó su escuela en Nepal.
El protagonista fue Rajendra Dawadi, director de la Escuela Secundaria Tribhuvan Trishuli, en el distrito de Nuwakot, quien recibió varias advertencias sobre el avance del agua por el valle de Trishuli y ordenó evacuar inmediatamente hacia zonas más altas.
En ese momento había al menos 900 alumnos dentro del recinto, mientras otros todavía viajaban rumbo al establecimiento, que cuenta con 1.643 estudiantes. Dawadi también llamó a los conductores de los buses escolares para ordenarles que se detuvieran o regresaran. Uno de esos vehículos alcanzó a cruzar un puente antes de dar vuelta y, momentos después, una estructura cercana colapsó producto de la crecida.
Más información
“Si esperábamos diez minutos más, ninguno estaría hablando hoy”
Aunque inicialmente no tenía certeza de que la inundación llegaría hasta la escuela, el director optó por no correr riesgos. “Me dije: si no hay inundación, perderemos un día de clase, pero si hay una inundación, perderemos todos la vida”, relató.
La magnitud de su decisión quedó clara pocos minutos después. “Si hubiéramos tomado la decisión de huir diez minutos más tarde, ninguno de nosotros, incluidos los alumnos y yo, podría estar hablando hoy con ustedes”, aseguró Dawadi.
Desde una zona elevada observó cómo el establecimiento donde estudió y posteriormente ejerció como profesor desaparecía bajo una masa de agua, barro, rocas y escombros. Dos trabajadores del establecimiento no lograron evacuar y permanecían desaparecidos, según Associated Press.
La destrucción de la escuela forma parte de una catástrofe mucho mayor provocada por las inundaciones que golpearon Nepal y sectores del Tíbet tras el colapso de un glaciar en el Himalaya. El balance actualizado supera los 900 fallecidos entre Nepal y China, mientras miles de personas permanecen desaparecidas.
Dawadi, sin embargo, ha evitado presentarse como un héroe. Tras regresar al lugar, fue abrazado entre lágrimas por padres que le agradecieron haber salvado a sus hijos. Ahora sostiene que la prioridad será entregar apoyo psicológico a los estudiantes y retomar las clases, incluso en instalaciones temporales. Sobre la destrucción del establecimiento, reconoció: “No tengo palabras, recibí mi educación en esa escuela y también impartí educación en esa escuela”.