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Sistema frontal llega a Santiago: lluvias se extenderían por 5 días y caerían hasta 30 mm

La capital pasará de jornadas cálidas a una semana marcada por varios pulsos de lluvia.

Sebastian Beltran Gaete

Un importante cambio en el tiempo se prepara para Santiago durante esta semana. Luego de un fin de semana con temperaturas cercanas a los 30 °C, distintos sistemas frontales podrían dejar hasta cinco jornadas con precipitaciones en la Región Metropolitana, además de un marcado descenso térmico y fuertes vientos en sectores cordilleranos.

Este lunes 24 todavía se esperan máximas cercanas a los 20 °C, aunque hacia el final del día aumentará la nubosidad y la inestabilidad.

Según el modelo europeo ECMWF, los primeros chubascos aparecerían principalmente en la cordillera, mientras que desde el martes 25 la lluvia avanzaría hacia el valle, inicialmente con montos débiles de entre 1 y 4 milímetros en el centro de Santiago.

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Sistema frontal llega a Santiago

El escenario se intensificaría durante el miércoles 26, cuando un nuevo sistema frontal alcanzaría la zona central acompañado por un río atmosférico de baja categoría. El ECMWF proyecta cerca de 10 milímetros en sectores céntricos de Santiago, mientras en la cordillera las rachas de viento podrían superar los 100 km/h.

Las precipitaciones no terminarían allí. Para el jueves 27, el modelo europeo mantiene una probabilidad cercana al 60% en Santiago y superior al 90% en sectores cordilleranos, con acumulados que podrían alcanzar otros 5 milímetros. Tanto el ECMWF como el modelo estadounidense GFS mantienen además señales de nuevas lluvias entre viernes y sábado, aunque difieren en la cantidad de agua que podría caer.

De concretarse este escenario, la capital podría completar cinco días con algún grado de precipitación durante la semana. Las últimas proyecciones europeas incluso permiten que algunos sectores próximos al centro de Santiago superen los 30 milímetros acumulados, aunque el GFS entrega cifras inferiores.

En tanto, la cordillera concentraría nuevamente los registros más importantes. La isoterma cero comenzaría cerca de los 3.000 metros y descendería gradualmente con el avance de la semana, aumentando las posibilidades de nieve en sectores altos.