Día de las Papas Fritas: ni francesas ni belgas, son chilenas y así lo prueba un relato de 1629
En el marco del Día de las Papas Fritas, un documento resguardado en el Archivo Nacional abre el debate sobre la verdadera cuna de esta popular preparación.
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Cada 20 de agosto se celebra a nivel global el Día de las Papas Fritas, una de las preparaciones culinarias más populares y consumidas en el planeta entero. Sin embargo, detrás de este crujiente acompañamiento existe una disputa histórica sobre su origen.
Mientras tradicionalmente se asume que su cuna se encuentra en Europa, un invaluable patrimonio documental resguardado por el Archivo Nacional Histórico sugiere que el verdadero origen de este plato podría ser chileno y estar estrechamente vinculado al pueblo mapuche.
Arhivo Nacional
La clave de este enigma gastronómico se encuentra en El cautiverio feliz, un manuscrito inédito confeccionado en el Reino de Chile en 1673. La obra fue escrita por el soldado y letrado Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán, con el propósito de relatarle al rey de España, Carlos II, los abusos, vejámenes y la mala administración que sufrían los indígenas autóctonos durante el proceso de conquista.
No obstante, además de su gran valor social e histórico, este texto terminó convirtiéndose en un inesperado y revelador registro culinario de las costumbres ancentrales de los pueblos originarios.
El banquete histórico de 1629
Dentro de las memorias de Núñez de Pineda, redactadas tras haber caído prisionero en la Batalla de las Cangrejeras en el año 1629, se detalla un importante encuentro de camaradería.
El manuscrito menciona que, en el marco de un banquete de paz llevado a cabo el 29 de noviembre de 1629 en el Fuerte de Nacimiento —ubicado en la actual Región del Biobío—, el pueblo mapuche presentó a la mesa una gran variedad de alimentos típicos.
Archivo nacional
Entre platos de mariscos secos, pescados y una sopa tostada con huevos fritos, el militar español dejó por escrito una frase que cambiaría la historia de la gastronomía: “unas enviaban las papas fritas”.
Esta temprana mención documental del siglo XVII declara explícitamente que las papas fritas eran una comida habitual y plenamente asimilada por los mapuches de la zona mucho antes de que se popularizaran en el Viejo Continente.
La disputa internacional por la autoría
Este asombroso hallazgo no se quedó solo en los archivos coloniales. Gracias a una rigurosa investigación científica e histórica impulsada de manera conjunta por la comuna de Nacimiento y la Universidad de Chile, nuestro país ingresó oficialmente al debate internacional.
El objetivo es disputar la autoría y propiedad histórica en la creación de esta popular receta, enfrentándose directamente a las tradicionales tesis de naciones europeas como Bélgica y Francia.
Mientras la tradición popular belga asegura que el plato nació en la región de Namur en el invierno de 1680. Por su parte, la postura francesa ubica la creación de las pommes frites en el puente Pont-Neuf de París, justo antes de la Revolución Francesa (alrededor de 1789).
La existencia de este registro de 1629 pone en relieve cómo el patrimonio y el resguardo documental chileno permiten redescubrir no solo eventos políticos de nuestro pasado, sino también las raíces profundas de la identidad culinaria que hoy comparte el mundo entero.
Así, en este nuevo Día de las Papas Fritas, la historia nos invita a saborear este plato reconociendo su invaluable legado ancestral y su innegable lazo con la mesa mapuche