¿Qué pasa cuando la emergencia sigue en tu casa? Un abogado entrega recomendación clave a los trabajadores
La lluvia puede terminar, pero sus consecuencias pueden prolongarse durante varios días e impedir que una persona retome de inmediato su trabajo.
¿Qué pasa cuando la emergencia sigue en tu casa? Un abogado entrega recomendación clave a los trabajadores / Pablo Ovalle Isasmendi
Lo relevante no es si está lloviendo, sino si existe un impedimento real que haga imposible o peligroso asistir. Una persona que permanece aislada, que no puede abandonar su vivienda o que debe trasladarse por una ruta insegura podría justificar su ausencia laboral, aun cuando el sistema frontal ya haya pasado.
Rodrigo Valdivia, abogado y socio del área laboral de GrupoDefensa.cl, explicó en ADN Te Escucha que las inasistencias deben analizarse caso a caso.
“Para tranquilidad de quienes no han podido ir a trabajar, lo principal es entender que no faltan porque quieren, sino porque existe un impedimento que va más allá de ellos. La clave está en la justificación: si una persona logra acreditar por qué no pudo asistir, un eventual despido por inasistencia podría ser declarado injustificado”.
Avisar por escrito
Por eso, la principal recomendación es informar al empleador lo antes posible. La comunicación debería quedar por escrito, mediante un correo electrónico, un mensaje de WhatsApp u otro medio que permita guardar respaldo. También es conveniente conservar fotografías, videos, alertas oficiales, información sobre cortes de ruta y cualquier otro antecedente que permita acreditar la situación.
La empresa, por su parte, no debería exigir que una persona se exponga a inundaciones, derrumbes o caminos peligrosos, ya que tiene el deber de resguardar la vida y la seguridad de sus trabajadores.
¿Hay pago?
Sin embargo, existe una diferencia importante entre justificar una ausencia y recibir el pago de esa jornada.
“Que una inasistencia esté justificada puede evitar un despido, pero no obliga al empleador a pagar ese día. Distinto es cuando el trabajador está disponible, pero la empresa no puede funcionar, por ejemplo, por un corte de agua. En ese caso, la jornada sí debe pagarse, porque el impedimento no depende del trabajador”, aclara el abogado.
La clave es mantener una comunicación oportuna, documentar los efectos de la emergencia y buscar una solución que permita proteger la fuente laboral sin obligar a las personas a arriesgar su seguridad.