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“En el 90% de los casos, los niños presencian el asesinato”: psicóloga publica investigación sobre infancias atravesadas por la violencia de género

El libro de Sonia Almada reúne más de cuatro años de investigación clínica y social sobre el impacto del femicidio en niños y niñas.

“En el 90% de los casos, los niños presencian el asesinato”: psicóloga publica investigación sobre infancias atravesadas por la violencia de género

En 2025, se registraron 44 femicidios consumados en Chile, según el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, lo que equivale aproximadamente a un femicidio cada ocho días.

En Argentina, el dato es aun más duro: uno cada 31 horas. Allí, la psicóloga Sonia Almada investigó más de cuatro años, combinando relatos de familiares de víctimas con aportes de la psicología, el psicoanálisis, la investigación social y el pensamiento feminista.

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He tratado a cientos de niños huérfanos y privados de cuidados parentales, incluidos aquellos que quedaron huérfanos por femicidios. No es lo mismo crecer sin la madre por enfermedad o abandono que perderla en una muerte violenta”, se lee en el prólogo.

A lo largo de sus años de experiencia, Almada notó que el tratamiento de la violencia de género se centraba en la víctima y en el proceso judicial. La problemática de quienes quedaban aparecía de manera muy marginal, dijo en conversación con El País.

“Ese duelo de mayor extensión no es patológico sino algo absolutamente necesario en relación con la traumatización que sufrieron. En más del 90% de los casos, los niños asisten al asesinato de sus madres o están dentro del lugar donde ocurrió”, afirma.

“Los chicos son los grandes olvidados”

El libro Huérfanos atravesados por el femicidio, de Almada, documenta relatos que retratan cómo los niños argentinos atraviesan un doble duelo: uno por la madre y uno por el femicida.

Entre los testimonios, destaca Marcela Morera, fundadora del colectivo Atravesados por el Femicidio y madre de Julieta Mena, asesinada en 2015 mientras estaba embarazada. “Muchas veces se cree que el caso queda cerrado con el entierro de la víctima y la resolución judicial. Los chicos son los grandes olvidados”, sostiene.

“La vida sigue después del femicidio y más aún si quedan niños en la familia. Vos no querés saber más nada ni festejar la vida, pero ellos tienen que ser criados con los mismos derechos e ilusiones que cualquiera”, agrega.

Otro testimonio es el de María de los Ángeles Zárate, madre de Eliana Mendilaharzu, asesinada en 2020 por su pareja en Azul, provincia de Buenos Aires. La hija de Eliana, Valentina, de 10 años, presenció el crimen. A partir de experiencias como esta, Zárate reflexiona:

“El libro muestra un tema importante, que la sociedad deja abajo de la alfombra y echa luz sobre la falta de políticas públicas. Son infancias invisibilizadas en una sociedad a la que le falta empatía e información”.

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