• 04 MAR 2026

EN VIVO

VIDEOS

VIDEOS. Hace 18 se presentó el primer iPhone: así era el dispositivo que inició la revolución de los smartphone

El aparato que hoy parece obsoleto, fue completamente innovador en la época con tecnología que actualmente consideramos básica.

El desarrollo de la tecnología sigue avanzando a pasos agigantados y el mercado de los smartphones es un claro ejemplo de ello, el cual constantemente se va actualizando con innovadores modernos.

En este contexto, Apple ha sabido liderar la industria de la alta gama, apuntando siempre a la vanguardia complementada con la experiencia única de su marca.

Pero toda buena historia tiene un inicio y, en este caso, se trata de un evento que quedó grabado en la memoria colectiva y en el mundo tecnológico. Hoy se cumple un nuevo año de aquel hito que marcó el mundo.

Fue un día como hoy, el 9 de enero de 2007, exactamente 18 años, cuando Steve Jobs subió al escenario de Macworld en San Francisco y presentó al mundo un dispositivo que transformaría la forma en que nos comunicamos.

Revisa también:

Aquel primer iPhone no era solo un teléfono: era un iPod, un comunicador de Internet y una promesa de tecnología completamente nueva.​

Con una pantalla táctil de 3,5 pulgadas que parecía futurista para la época, el dispositivo original desafiaba lo convencional dominado por teclados físicos y navegadores con botones.

Su precio de lanzamiento de $499 dólares era considerable para entonces, pero la revolución que iniciaba justificaba cada centavo.​

Funcionaba con un procesador ARM de 412 MHz, acompañado de apenas 128 MB de RAM. Ofrecía una resolución de 320 x 480 píxeles en una pantalla LCD. El almacenamiento variaba entre modelos, con opciones de 4 GB o 8 GB.​

La cámara del dispositivo era una modesta unidad de 2 megapíxeles sin enfoque automático ni capacidad de video. Aun así, la capacidad de capturar imágenes en un teléfono portátil era un adelanto notorio para esos años. La batería, de aproximadamente 1400 mAh, ofrecía una autonomía limitada que apenas alcanzaba para un día de uso ligero.​

En cuanto a conectividad, el iPhone original se limitaba a GSM/EDGE y Wi-Fi básico. No contaba con GPS, no tenía acelerómetro para detectar movimientos, y carecía de los sensores que hoy consideramos estándar.

18 años de evolución

La distancia entre aquel dispositivo pionero y los smartphones actuales es abismal. Un iPhone moderno integra procesadores con múltiples núcleos capaces de ejecutar edición de vídeo en 4K, algoritmos de inteligencia artificial en tiempo real y aplicaciones exigentes sin pestañear; la cantidad de memoria RAM se cuenta en gigabytes.

En diseño, hoy hablamos de pantallas OLED de alta densidad de píxeles, colores vivos y brillo intenso. Las dimensiones se han expandido a 6 pulgadas o más..

El sistema de cámaras ha experimentado una transformación completa, respondiendo a una exigencia mayor de los usuarios. Contamos con múltiples cámaras con capacidades de zoom óptico, estabilización de imagen avanzada y modos de captura especializados. Las cámaras frontales, inexistentes en el original, ahora permiten videollamadas de alta calidad y selfies.

La conectividad hoy es protagonista: 5G, Wi-Fi 7, Bluetooth de última generación y GPS de precisión milimétrica. Los sensores permiten desde realidad aumentada hasta mapeo tridimensional del entorno.

Incluso la batería, aspecto que parecía condenado a ser siempre insuficiente, ha mejorado significativamente. Los celulares modernos ofrecen autonomía de 24 a 30 horas con carga rápida y tecnologías de gestión inteligente.

El legado de un teléfono que cambió todo

Aquel iPhone de 2007 fue revolucionario no por sus especificaciones técnicas, que hoy resultarían primitivas, sino por su concepto.

Su pantalla táctil intuitiva, su interfaz limpia y su integración de funciones en un solo dispositivo fortalecieron las bases de lo que hoy es la industria de los smartphones, a pesar de que antes ya existían algunos modelos similares considerados pioneros, pero sin el mismo nivel de impacto ni éxito.

Dieciocho años después, los sucesores de aquel dispositivo representan máquinas sofisticadas que integran potencia computacional comparable a las computadoras de escritorio de hace una década, cámaras que rivalizan con equipos fotográficos profesionales, y conectividad global instantánea.

El teléfono que Jobs presentó como una novedad ha evolucionado en una herramienta omnipresente que define cómo vivimos, trabajamos y nos comunicamos en la era digital.

Contenido patrocinado

X
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarte publicidad personalizada a través del análisis de tu navegación, conforme a nuestra política de cookies