• 05 ABR 2026

EN VIVO

Investigación chilena revela que eventos climáticos extremos afectan la calidad de uno de los alimentos más consumidos en el mundo

Comprender esto es esencial para desarrollar cultivos más resilientes y contribuir a la seguridad alimentaria mundial en el contexto del cambio climático.

Un lago casi sin agua por el calentamiento global / Anadolu Agency

Un estudio llamado Respuesta transcripcional y fisiológica del grano de trigo duro frente a un golpe de calor durante la fase inicial del llenado grano” liderado por la Dra. Anita Arenas, del Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio) y de la Universidad Austral de Chile, arrojó importantes hallazgos sobre el impacto del cambio climático en la agricultura, específicamente en el cultivo del trigo.

La investigación, centrada en el trigo duro (Triticum turgidum durum L spp.), reveló que las olas de calor y altas temperaturas, cada vez más frecuentes debido al cambio climático, podrían afectar significativamente tanto el peso como la calidad del grano.

La Dra. Arenas explica que el estudio implicó simulaciones de olas de calor en condiciones de invernadero, donde se observó una reducción del 23,9% en el peso del grano y alteraciones en sus dimensiones. Además, se detectó una disminución en el contenido de almidón y un incremento del 14,6% en los niveles de proteína del grano. Estos resultados sugieren que la calidad del grano también se ve afectada por las altas temperaturas.

“Creemos que identificar y comprender los componentes genéticos y moleculares -que determinan la tolerancia al estrés por altas temperatura en las plantas- es clave en el contexto actual de cambio climático, ya que este conocimiento nos permitirá desarrollar nuevas variedades de cultivos adaptados y más resilientes al calor, así como también contribuir a sostener la seguridad alimentaria mundial”, afirmó la Dra. Arenas.

El equipo de iBio está trabajando en un segundo artículo científico, en colaboración con investigadores del Reino Unido, para realizar una comparación genética en más de 800 genotipos de trigo adaptados a distintas regiones del mundo.

Este análisis busca evaluar la correlación entre la variación genética natural y la resiliencia a altas temperaturas. Según la Dra. Arenas, comprender los componentes genéticos y moleculares que determinan la tolerancia al calor en las plantas es esencial para desarrollar cultivos más resilientes y contribuir a la seguridad alimentaria mundial en el contexto del cambio climático.

Contenido patrocinado

X
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarte publicidad personalizada a través del análisis de tu navegación, conforme a nuestra política de cookies