El bufete ePrivacidad presentó una denuncia ante la Agencia de Protección de Datos (AGPD). Su objetivo es doble. Por un lado, que "sancione a Google por la captación que hizo en el pasado de imágenes de los ciudadanos españoles y le prohíba continuar realizando esta actividad para su servicio Street View, porque es contrario a la normativa española”. Por otro, que “aclare por qué da permiso al buscador para hacerlo mientras cualquier otro ciudadano o empresa no puede”, explica su representante, Samuel Parra.
Los coches de Street View recorren las calles de los pueblos y ciudades de España para actualizar las imágenes del callejero virtual de Google. El buscador garantizó a la agencia que no captará “en ningún caso” información sobre la localización de las redes wifi que encuentre en su camino ni los correos electrónicos, historiales de navegación, conversaciones de chat, contraseña, transferidos a través de estas redes, como ha ocurrido durante dos años en los 30 países donde Street View está disponible. También se ha comprometido a aplicar, antes de la publicación de las imágenes, una tecnología de "difuminado permanente e irreversible" en rostros y matrículas.
La agencia asegura que “velará para el cumplimiento de la normativa y de los derechos de los ciudadanos”, aunque Google realiza una actividad que implica la captura de datos personales (la propia imagen o las matrículas), prohibida por la legislación española y europea si no hay consentimiento previo del afectado, salvo en determinadas circunstancias.