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La Prueba de ADN


Simuladores de sexo quieren cambiar el futuro de PlayStation

La proliferación de desarrolladores independientes y el auge de lo indie está diversificando las opciones de los gamers, los que intentan cambiar los conceptos.

Simuladores de sexo quieren cambiar el futuro de PlayStation

El País

Hay vida más allá del catálogo de videojuegos convencional. La proliferación de desarrolladores independientes y el auge de lo indie está diversificando las opciones de los gamers y gente como Robert Yang está cambiando las reglas de los juegos.

Cobra Club es un simulador de sexting en el que tienes que diseñar tus genitales y hacerles fotos para chatear extraños. Succulent es un juego en el que tienes que aprender a lamer de forma sugerenteStick Shift una demo en la que hay que dar placer a un coche estimulando su palanca de cambios. Estos juegos con una temática gay pertenecen a Yang, un diseñador y escritor estadounidense que decidió desarrollar el tipo de argumentos que una gran empresa jamás plantearía.

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"Actualmente la cultura conservadora defiende que los hombres cisgénero (tipo machos) de 18 a 34 años, blancos y de estilo militar son los que deben representar a todo el planeta", explica el creativo norteamericano. Según Yang las cosas están cambiando. Superventas como Mass Effect o The Last of us retratan, de manera tangencial, las relaciones sexuales y sentimentales de forma adulta, representando realidades que hasta ahora habían sido censuradas.
 
"Intencionadamente, parecen un videojuego normal de Playstation, pero ¿por qué los juegos gais no pueden ser normales? ¿Quién decide qué es un juego normal?" se cuestiona Yang. Su ideal sería dedicarse a videojuegos “normales” que pudieran tocar los elementos que ya ha tratado en sus obras, que los videojuegos mainstream puedan reflejar todo tipo de realidades. “Cuando dejen de ser sexistas, homófobos o racistas, la audiencia cambiará”, asegura Yang.

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