Álvaro Acuña vivía en Chillán junto a su esposa Carola Jiménez, pero se trasladó a Santiago el 2011 por la salud de su hijo Simón. Al año y medio, al niño le diagnosticaron un tipo de cáncer al riñón llamado tumor de Wilms. Fue dado de alta, pero este año le encontraron cáncer al pulmón. Frente a esta situación, Carola Jiménez dejó de trabajar para cuidar al pequeño.
Acuña, vocero de la agrupación "Sin Licencia para Cuidar", conversó en ADN Contigo sobre la experiencia de tener un hijo con cáncer, y manifestó su esperanza de que la legislación les permita cuidar a los menores sin necesidad de dejar sus trabajos, considerando el alto costo de estos tratamientos, y la necesidad de acompañar a los niños en estos procesos.
El académico de la Universidad del Biobío relató que todo fue normal en su familia, hasta que un día notaron que a Simón le crecía el abdomen. "El pediatra nos dijo que era pan y galletas", recordó. Pero un día, mientras lo mudaba, notaron que su abdomen "estaba hacia un lado. Entonces fue muy raro, fui de nuevo donde el pediatra, lo obligué a que me diera una orden para hacerle un scanner y claro, era un tumor de Wilms que había crecido demasiado".
Tras enterarse de la noticia, no dudaron en trasladarse a la capital, "porque investigamos y acá están los médicos más especializados en el tema".
El profesional resaltó la importancia de que los padres estén presentes durante el tratamiento. "Los niños no entienden nada cuando un tipo de verde lo toma fuerte, le pone oxígeno y lo hace dormir cuando todavía no es de noche", advirtió.
Acuña agregó que existen diversos estudios que comprueban que los niños tienen una mejor recuperación cuando están acompañados por sus padres. Pese a valorar el trabajo de las nanas, aseguró que el amor no es el mismo que el que pueden entregar los progenitores.
"Queremos hacerle la vida normal o lo más feliz posible, transmitirle felicidad y lograr que el dolor que va a sentir del pinchazo, de la anestesia, de las quimioterapias, no se transforme en sufrimiento", manifestó el padre de Simón.
Respecto a la situación actual de su hijo, el representante de los padres con hijos con cáncer confesó que "está saliendo de una tormenta, le aplicaron unas quimio muy fuertes, drogas muy poderosas, el doctor me dijo que eran veneno, literalmente, pero que eran necesarias para matar las células cancerígenas que quedan".
El vocero del movimiento "Sin Licencia para Cuidar" sostuvo que las autoridades han manifestado buenas intenciones de avanzar en el tema. Recordó un proyecto que fue presentado en 2008 y que no ha presentado avances, pero se mostró esperanzado de que la campaña comunicacional que iniciaron rendirá frutos.
En en ese contexto, pidieron reunirse con la ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, a quien Álvaro Acuña calificó como "una ministra muy comprometida con el tema, que además de las buenas intenciones, también está trabajando. Espero que pronto se sepan más noticias de eso".
"Yo veo que hay muchas posibilidades de que este proyecto no siga durmiendo y que salga por una u otra vía. Que salga por el lado de la derecha, de la izquierda o del centro, a los niños les da lo mismo. Lo que necesitamos es que los papás puedan cuidar a sus hijos y que los niños tengan la contención emocional que necesitan para poder curarse de un cáncer", concluyó en ADN Radio Chile.