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Lucidez del abismo, de Pierre Jacomet

Francisco Mouat repasa en ADN el volumen del ensayista chileno.

Lucidez del abismo, de Pierre Jacomet

Lucidez del abismo. Foto:

Francisco Mouat

Uno lee los ensayos de Pierre Jacomet en su libro Lucidez del abismo y se asombra de su asombro. Cita a Chuang-Tzu, que tanto lo inspiraba: "Sé de la alegría de los peces en el río, por mi alegría cuando recorro las márgenes del río". Habla de la tristeza y la alegría con el mismo fervor con que narra sus encuentros con Víctor, un mendigo al que entiende como un ser superior, que lo lleva a cuestionar su supuesta generosidad cada vez que le da una limosna: "¿Quién muestra más grandeza de alma? ¿Yo, al dar, o él, al recibir? ¿No es generosidad la humildad?". Transcurren unas pocas líneas y aparece el más grande de todos los ensayistas, Montaigne: "Al ver a los pordioseros, se pregunta Montaigne si tendría la capacidad para soportar la indigencia con igual entereza".

Uno lee la traducción de los ensayos de Montaigne que hizo Pierre Jacomet y se maravilla del talento con que lo reescribió. Lectura obligatoria, decía él, para el que quisiera hacerse preguntas y pensar. Una de las cosas que fascinaba a Jacomet de Montaigne era la frescura y la libertad con que el francés conversaba con el papel, y por extensión con el lector. Decía que era un maestro de la asociación libre, un viajero del espíritu que se subía a un navío imaginario y conducía la embarcación trazando una ruta nueva, inexplorada hasta ese momento por el lenguaje y el pensamiento. A ratos pienso que en su magnífico esfuerzo por traducir a Montaigne a nuestra lengua, Jacomet se convirtió en un nuevo Montaigne con cuatro o cinco siglos más de historia a cuestas, testigo del regreso a la Tierra de "antiguas perplejidades y terrorismos religiosos, políticos y financieros".

En el año 2008, Cristián Warnken lo entrevistó y le preguntó "¿quién eres?, ¿cómo te definirías?", y Pierre Jacomet sonrió antes de responder, se dio unas vueltas en la silla y le dijo: "No sé quién soy, tal vez soy la capital de un imperio que nunca fue".

Lucidez del abismo, de Pierre Jacomet, de Editorial Universidad de Valparaíso.


 
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