La puja está abierta. Eastman Kodak, la compañía que llevó la fotografía al común de los mortales, pone ahora parte de sus patentes tecnológicas a la venta. Y lo hace con la intención de recaudar unos 2.600 millones de dólares, una inyección de liquidez vital. Sin embargo, las primeras ofertas indican que la sociedad se quedaría corta.
Kodak se declaró en suspensión de pagos a finales de enero. Antes de dar ese paso, ya intentó vender un paquete con un millar de patentes de fotografía digital a modo de salvavidas. Ahora, con el agua al cuello, no le va a quedar otra que venderlas al mejor postor. Y eso es un importante atractivo para Apple y para Google, las dos grandes rivales en arena del todo móvil.
La subasta estaba previsto que comenzara este miércoles, según adelantaron medios del sector tecnológico. Hasta donde estén dispuestos a llegar con sus ofertas y también cuánto Kodak esté dispuesta a aceptar se sabrá en principio el próximo lunes. La venta de esas patentes es un paso clave en el proceso de reestructuración y ese dinero le servirá para pagar a los acreedores.
De momento, las ofertas iniciales antes de la puja rondan los 200 millones, un valor 13 veces inferior al máximo que se quiere recaudar. Apple y Google estarían al frente de dos grupos de inversores. La agresividad con la que afronte el proceso será determinante para que Pérez pueda rentabilizar la operación. Su plan es reorientar el negocio hacia servicios de imagen.