Facebook parece haberse estabilizado algo tras el golpe que se sufrió una cuarta parte de su capitalización en sólo tres días de cotización. Pero el drama sobre el desastroso estreno bursátil de la puntocom continúa, ahora bajo la forma de una primera demanda colectiva presentada en un tribunal federal en Manhattan contra las entidades que participaron en la colocación.
En el centro de la acción legal de tres inversores, que también cita a los gestores de la propia Facebook, se acusa a Morgan Stanley y Goldman Sachs de ocultarles la revisión que se hizo a la baja en las proyecciones de ingresos de la red social. Un cambio en la información presentada durante la presentación de la oferta, que al parecer no fue comunicada a todos.
El fiscal general de Massachusetts ya solicitó a Morgan Stanley información sobre el asunto. Demandas similares a la presentada en Nueva York afloran también en California y se espera se le sumen más en otros tribunales en Estados Unidos. El comité bancario del senado también acaba de anunciar que inicia su propia investigación. En medio de esta confusión, a la que se suman los problemas técnicos del Nasdaq, el inversor corriente prefiere mantenerse al margen.
Morgan Stanley insiste que siguió en la colocación el mismo proceso que en otras ofertas públicas y que se ajustó a las reglas. Esas reglas establecen que los bancos participantes no pueden hacer recomendaciones hasta pasados 40 días del estreno. Facebook señaló que la demanda no tiene base y que se defenderá. En el caso de Goldman Sachs, que no ha hecho comentarios, anunció que doblaba el número de acciones que iba a vender días antes de la colocación, hasta la mitad del capital.