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Gaudio desclasificó cómo era salir a un bar con el Chino Ríos

"Las noches con el Chino Ríos son muy buenas diez años después", dijo el extenista argentino.

Gaudio desclasificó cómo era salir a un bar con el Chino Ríos

Marcelo Ríos en 2003. Foto: Getty Images

El extenista Gastón Gaudio contó una serie de anécdotas que vivió con Marcelo Ríos, cuando ambos eran tenistas, y recorrían el circuito de la ATP. Las historias están cargadas de alcohol y la personalidad hosca del Chino.

"Las noches con el Chino Ríos son muy buenas diez años después, cuando las contás, pero la pasás como la montaña rusa: cuando llegás, decís: ‘para qué m… estoy acá, pero un poco te gusta”, dijo para introducir un relato de 15 minutos en radio Metro.

Primero contó cómo Ríos se negó a firmarle un autógrafo a una anciana en silla de ruedas, en un ascensor, durante 34 pisos.

Después se largó con la descripción de una salida nocturna con el exnúmero uno del mundo, luego de que ambos quedaran eliminados del torneo de Basilea, en Suiza, y que ejemplificaba cómo era ir de copas con el chileno.  

"Habíamos perdido, era ya casi de los últimos torneos del año, en Basilea, cuando ya estás frito de la cabeza, que ya no podés más. Yo jugaba tipo 7 de la tarde, pierdo aproximadamente en ocho minutos, 6-1 y 6-2… Vuelvo al hotel, entro al lobby y veo al Chino en las mesas del bar -ya eran como las 10 de la noche- vestido de tenis, como había terminado a las 3 de la tarde, que había perdido también. Lo veo con short, con el bolso de las raquetas, y en la mesa había 17 cervezas", dijo el argentino.

"Yo llego y lo veo al Chino. Y le digo: ‘¿Pero me estás jodiendo? No subiste ni a cambiarte’. Y él me dice: ‘Hoy se sale, Gato'", agregó.

"Ya no se podía mantener en pie", explicó Gaudio, pero dijo que igual aceptó la invitación. "Yo por dentro decía: '¿Lo estoy haciendo bien o lo estoy haciendo mal? Porque no hay manera de que esto termine bien'".


Gaudio, a la derecha

El chileno y el argentino, entonces, fueron a un bar "muy fino". "Todo de vidrio, seguridad, todos inmaculados. Tres de la mañana, yo no podía más. Ya el Chino había hecho todos los escándalos que podés hacer en un lugar, pero nunca era suficiente", recordó Gaudio.

"A último momento, yo le digo: 'Chino, ya no puedo más, me voy'. Y me dice: 'No, no, no, espera un poco, acompáñame’. Lo sigo y se mete en el baño de mujeres, directo. No sé si se confundió, yo creo que sabía bien adónde iba (…) Yo lo veo y le digo: ‘¿Qué hacés, estás loco?’. Me dice: 'No, no, no, que por acá entró una amiga, que la quiero ver'".

Y al poco tiempo después, el desastre comienza. 'Y a los siete minutos lo veo: un gigante agarrándolo de la colita al Chino Ríos, y lo empuja de patitas a la calle, pero tirándolo así como una basura, como en las películas', dijo el ex deportista argentino.

Gaudio se acercó al Chino y lo recriminó por lo que acaba de hacer. "Y me dice: 'Estos tipos no entienden nada (…) Espérame acá’. Toma carrera, le digo: 'Chino, por favor, me voy'. Va corriendo, le pega una patada y estalla el vidrio del lugar. Vuelve corriendo y dice: ‘Vamos, vamos, vamos'", narró.

 "Cada vez saliendo, era eso", cerró. 

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