El Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar, respondió en ADN Contigo a la polémica suscitada tras declarar al diario El Llanquihue que, si Camila Vallejo es "inteligente", debe abandonar el Partido Comunista.
El historiador sostuvo que "a través de la política vieja, que entra al Estado aceptando leyes y constituciones ilegítimas para intentar cambiarlas, en 200 años no han cambiado nada. Ese es un camino sin salida, eso es lo que llamo un partido viejo, máquinas viejas que ya no funcionan".
"Me duele mucho porque el Partido Comunista se supone que es de izquierda pero, exceptuando un período muy corto de su historia, no ha hecho otra cosa que entrar al sistema político constituido ilegítimamente, por abusos que usurparon la soberanía del ciudadano, para tratar de cambiarlo por dentro, y no lo ha cambiado porque terminó defendiendo la constitución", manifestó.
Salazar aclaró que esto no sólo ha sucedido con el PC, sino que también con partidos como el Socialista o el Radical, que han entrado "para combatir el sistema y terminan defendiéndolo".
Respecto a la marcha de esta jornada, el investigador planteó que los conflictos entre estudiantes y carabineros son "una guerrilla inútil, porque ni los carabineros van a eliminar la protesta social, ni los jóvenes van a lograr convencer al gobierno, a través de la pura calle, de los cambios que hay que realizar. Yo creo en los movimiento sociales más que en los movimientos de masas".
"Estos movimientos actuales se caracterizan porque todavía tienen un pie en la vieja cultura de los movimientos de masas, desfiles por las calles, peticiones, reclamos, peleas con los carabineros. Pero al mismo tiempo tienen otro pie avanzado en lo que son los movimientos sociales" que "van pensando, proponiendo, y finalmente ejercen por soberanía la presión para producir los cambios", agregó.
En otro tema, el académico planteó en ADN Radio Chile que si el Museo de la Memoria fue concebido como un memorial, debe mantenerse como tal, y que el contexto puede ser dado en otras instituciones. Lo anterior en respuesta a los cuestionamientos de la directora de la DIBAM, Magdalena Krebs.
Según explicó, "este museo se creó con carácter de memorial. Si es memorial, no tiene para qué ser historiográfico y explicar todo el contexto, no tiene sentido. Eso es materia de los historiadores y de las universidades, y en eso estamos".
El Premio Nacional de Historia recordó que "todas las violaciones que se cometieron durante la dictadura de Diego Portales, no tienen ningún monumento público. Las 23 masacres que ha provocado el Ejército chileno contra sus propios ciudadanos, no tienen monumento público. La matanza de Iquique tiene un monumentito donde se pone una feria que tapa con lechugas. Entonces, es primera vez que en Chile se levanta un museo de la memoria para recordar un evento que, humanamente, todo pueblo recuerda".
Además, señaló que "está 'ultra requete recontra comprobado' por historiadores chilenos y extranjeros que aquí hubo una violación brutal de derechos humanos, provocado por un régimen militar".
"Aquí hubo violación a los derechos humanos injustificada. Que haya tomas de terrenos y de fundos, para que masacren enseguida a 5 mil personas, torturen a 200 mil, exoneren a otros 200 mil y manden al exilio a casi un millón de personas, no hay proporción alguna, aquí hay otro elemento interno, patológico, en ciertos señores del Ejército", afirmó Salazar.
Ante ello, el académico concluyó que "si vamos a estudiar históricamente las causas de esto, hay que señalar eso como un aspecto fundamental, la desproporción brutal de lo que esto significó".