Florcita Motuda explicó en ADN Contigo sus críticas a la Sociedad del Derecho de Autor (SCD) por irregularidades en la directiva.
El artista explicó que en la SCD "pasa lo mismo que pasa en casi todas las organizaciones, inclusive en la Iglesia Católica. Las administraciones se toman el poder y las personas, en este caso nosotros, los socios, los artistas, quedamos ahí, no tenemos mucha información, y generalmente las administraciones hacen lo que quieren".
De esta forma, el cantante agregó que "la intencionalidad de las administraciones, generalmente, es desincentivar la participación, y lo logran".
"Queremos que la SCD sea más nuestra, más de los músicos, y para eso tenemos que pedir explicaciones, interesarnos más, llamar más a la participación", manifestó Raúl Alarcón, más conocido como Florcita Motuda.
A modo de ejemplo, el músico recordó que "el Altazor lo hace la SCD. La última vez gastó 48 millones de pesos, y nosotros no estamos de acuerdo en que se gasten 48 millones en algo que podría ser mejor invertido en otras cosas".
A juicio de Florcita Motuda, otra muestra de la forma en que operan las administraciones es que "la Concertación incentivó la no participación porque le tenía miedo a los milicos, pero ahora volvió la participación, con todos los cabros bellos, con toda esa gente, y estamos felices de que la gente esté despertando".
En el marco del próximo estreno -el 9 de agosto- de la película NO, que revive el contexto del plebiscito de 1988, el artista se manifestó emocionado "porque uno olvida los terrores que había".
El cantante reconoció que en un principio, "como provinciano, uno no cachaba lo que había. Además, como soy hijo de carabinero, no creía que fuera tanto".
Pero sí criticó a Fuerzas Especiales. "Están dando un servicio diario los carabineros. Y yo discrepo por twitter en contra de las Fuerzas Especiales porque están educados para sacarle la cresta a la gente", afirmó.
En ADN Radio Chile, Florcita Motuda recordó su Vals del NO. "La gente estaba aterrorizada, y cuando empezamos a meter este tipo de canciones, el tema de riámonos de la dictadura, 'no no, no no, leru leru', nos metemos en esa, la gente se empezó a reír, empezaron a aparecer las canciones en los matrimonios, porque después me doy cuenta yo que la parte original, clásica de esta canción, la usaban todos para el vals de los novios, y la gente se empezó a casar con el vals del NO".
El músico añadió que "no me calzaba mucho 'la alegría ya viene', porque era el bilz y pap. (El Vals del NO) no era decir 'van a ser alegres', sino que crear la instancia para que la gente se ría, que es diferente a decir 'la alegría ya viene'".
Sin embargo, el entusiasmo inicial por el Vals del NO se apagó, advirtió. Incluso, recordó que "cuando fue el Rojo Vip yo iba a cantar el Vals del NO, porque está dentro de mi biografía, y no me dejaron".
"De repente fue cotejada de conflictiva, cuando es una canción alegre que cambió el espíritu del temor a la alegría, al reírse", concluyó.