El periodista de ADN Radio Chile, Fernando Paulsen confesó esta mañana en el programa ADN Contigo que por un momento pensó en no recibir el Premio Periodismo Embotelladora Andina 2012, galardón dado a conocer ayer.
"Pensé en no recibir este premio porque soy muy pudoroso en materia de este tipo de cosas públicas aunque parezca que uno se desenvuelve de lo mejorcito. Yo soy tímido para este tipo de cosas, no me gusta que se asocien cosas de empresas con la labor periodística. Si es que la conformación del jurado hubiese sido distinta, si esto lo hubiese escogido ocho ejecutivos de la embotelladora Andina y un periodista invitado yo hubiera dicho que no sin ningún problema", afirmó la voz de La Prueba de ADN.
En esta línea dijo que "los conflictos de interés en el periodismo son distintos a los que ocurren en otras circunstancias o en otras profesiones. El conflicto de interés en el periodista es algo que se resuelve traspasándole a la persona que escucha al periodista la información de que existe el conflicto de interés. De tal forma que al escuchar lo que tienes que decir, tu interpretación, tu análisis, tu noticia, coloque esa relación en el marco de lo que crea conveniente y por lo tanto evalúe el resultado final a la luz de esos antecedentes".
Por otro lado, confesó que está pensando en dejar el periodismo para dedicarse a otros proyectos, decisión que tomará a fin de año.
"Han salido algunos desafíos y algunas cosas en las cuales quiero participar y que creo que harían incompatible el trabajo periodístico y por lo tanto uno tendría que optar. Estoy muy entusiasmado con ideas que amigos han impulsado y que están desarrollando y que yo creo que pueden hacer cambiar las cosas para mejor en una serie de dimensiones incluso globales, no solamente en Chile", sostuvo.
Consultado por su trayectoria y por cuál ha sido el momento en que más ha disfrutado la labor de periodista, dijo que no tiene ningún momento en su vida profesional más importante que los diez años que trabajó en Revista Análisis. "No hay nada que se compare con eso. Porque fue la primera vez que tuve que optar en forma profesionalmente sobre qué hacer. Yo venía llegando de Estados Unidos donde me había titulado y recibí dos ofertas el año 1981. La primera de una revista muy cotizada y la otra de un canal. Fue ahí cuando me llamó Juan Pablo Cárdenas para ofrecerme $25 mil pesos mensuales, que a veces se pagaban otras veces no, para trabajar en la Revista Análisis para luchar desde el periodismo para colaborar por el retorno de la democracia y me puso profesionalmente en una posición que tenemos que optar entre dos caminos (...) No dude ni un segundo en aceptar irme a Revista Análisis y pasé los diez años de mi vida profesional más intensos y apasionantes de mi historia".