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#ElADNde: Samsung Galaxy S8+ y el gran jefe de los gama alta

Revisamos el equipo de la compañía surcoreana, con la que pretende dejar atrás los problemas de 2016.

#ElADNde: Samsung Galaxy S8+ y el gran jefe de los gama alta

Samsung S8+. Foto:

David Muñoz, ADN

Luego de un año en el que la marca sufrió los problemas del Note 7, Samsung debió trabajar duro para reencantar con un equipo que volviese a establecer la confianza de los usuarios, una de las más destacadas en el rubro de los teléfonos celulares.

Las dudas estaban, a medias, instaladas en torno al Galaxy S8+, pero lo cierto es que nuevamente la surcoreana entrega un producto con el que se pone a la vanguardia y al tope de la competencia, aunque con algunas implementaciones que no convencen del todo y no motivan demasiado a la hora de hacer el salto con respecto a la edición del año pasado.


 


EL DISEÑO QUE TE DA UNA IDENTIDAD CLARA

Como ha sido la tónica desde hace tiempo, el S8+ sorprende por su belleza y firmeza a la hora de sentirse al tacto, puesto que se beneficia desde un aspecto ergonómico gracias a su pantalla curva Super AMOLED de 6.2 pulgadas, que toma cierta distancia con su versión anterior, puesto que la terminación es menos pronunciada.

Lo anterior repercute de manera óptima en un detalle como lo son los "toques fantasmas" o involuntarios, puesto que al ser una pantalla Edge, hay una serie de posibilidades y accesos directos a los que podemos echar mano, pero que se podían activar de manera casual en ediciones pasadas.

No obstante, no todo es bueno en cuanto al diseño del S8+, puesto que hay una mala decisión en torno a la ubicación del sensor de huella dactilar, el que se encuentra en la parte posterior del teléfono, al lado del lente de la cámara. Una determinación cuestionable, puesto que además de ser incómodo, puede pasar en varias oportunidades que terminemos ensuciando la visualización al momento de tomar una captura.

Por otro lado, el estilo del último Galaxy también deja de manera virtual el botón de inicio, lo que para algunos puede resultar pertinente, mientras que para otros puede considerarse una variación fuerte en comparación a otros equipos.


 


UNA BESTIA EN RENDIMIENTO, AUNQUE CON UN PERO

Si el diseño es uno de los aspectos que diferencia a Samsung en cuanto a la competencia, el desempeño también lo es, gracias al procesador Exynos 8895 con el que cuenta (y que puede variar de acuerdo al mercado), además de los 4 GB de RAM que permiten que prácticamente la interfaz personalizada de la compañía TouchWiz (con base a Android 7.0), funcione de maravilla, aunque con un pequeño lastre.

Ese tropiezo en cuanto al rendimiento se llama Bixby, asistente personal de Samsung que, en comparación con otros servicios, no es una alternativa a seguir, puesto que comete varios errores al momento de las búsquedas, además de no ofrecer una personalización de contenidos como lo hace por ejemplo Google Now. Ante esto, queda la interrogante de si es efectivo que se termine destinando interés y desarrollo en esta plataforma, considerando que las opciones diversas andan de mejor forma.

Independiente de esto, el teléfono se comporta con una fluidez difícil de ver en el mercado de los equipos Android, similar quizás con los que cuentan con una versión del sistema operativo más puro o con ausencia de alguna interfaz personalizada. Para qué decir cómo es el funcionamiento de juegos o el tener abiertas varias aplicaciones, puesto que cada cual responde de manera básicamente inmediata.

Por otro lado, vale mencionar la implementación del escáner de iris, que puede ser un buen sustituto en vista de la mala ubicación que cuenta el sensor de huella dactilar. De acuerdo con las pruebas, su eficacia es inmediata, aunque vale comentar que cuesta acostumbrarse a su uso, por lo que solo el tiempo dirá si es un buen reemplazante en cuanto a lo práctico que es la lectura de un dedo.


 


BATERÍA OPTIMIZADA Y PARA RATO

A pesar de que en el mercado existen otras opciones con una pila de mayor duración y tamaño, los 3.500 mAh que ofrece el Galaxy S8+ fueron suficientes al momento de darle un uso cotidiano regular, entre lo que se conjugan aplicaciones como redes sociales, utilización de la cámara, grabación, juegos, etc.

Para hacerse una idea, si se quiere dar un uso intensivo al teléfono, se puede lograr una duración promedio de cuatro horas de pantalla, pero si se da una utilización regular se puede perfectamente pasar de las 12 horas y alcanzar las 16 (aunque muy en el límite). Puede parecer un punto en contra, pero lo bueno es que la carga rápida con la que cuenta además de la opción de que esta sea inalámbrica, terminaron siendo una solución accesible.

De paso, mencionar que se puede realizar un cambio de administración en la energía, además de poder ir variando en cuanto a las resoluciones (de QHD+ a Full HD+ y HD+), por lo que hay maneras de poder ir jugando con el ítem de la pila.

OTRA VEZ LA CÁMARA ASOMBRA

Si ya desde el S7, Samsung había marcado el punto de referencia en cuanto a lo mejor en este aspecto, el S8+ es sencillamente una continuación del buen trabajo realizado a nivel de hardware en este apartado.

Los 12 MP con f/1.7, flash LED y dual píxel hacen que estemos con un portento en este ítem en cuanto al momento de capturar imágenes. Obviamente, puede parecer poco para alguien que busque algo más profesional, pero para el común de los mortales es lo ideal y están aseguradas las fotos en estupenda calidad cuando hay poca luz o se está de noche.

De paso, decir que contamos con autofoco y estabilización óptica, por lo que podemos olvidarnos de tener temor al momento de tomar una imagen con algún destello o cierta borrosidad.

Sin embargo, sí hay un pequeño reparo en cuanto al software de la cámara. A diferencia del S7, contamos con una aplicación que integra HDR y el Bixby Vision, que permite escanear objetos para realizar búsquedas en la web de productos similares. Nada del otro mundo y seguramente no será muy utilizado por la mayoría.

En cuanto al video, decir que poseemos con la opción de grabar a 4K y añadir una serie de filtros ya reconocidos, como la cámara lenta. Por su parte, el lente frontal permite tomar selfies a un buen detalle, gracias a sus 8 MP.

SAMSUNG LO VUELVE A HACER

Como dijimos en un comienzo, quedaban dudas en torno a si el traspié con el último Note haría perder terreno a Samsung en cuanto al desarrollo de equipos. Pues bien, analizando lo que se ofrece con el S8+, podemos decir que la compañía sigue siendo un puntal en este mercado, con un dispositivo competente ante las exigencias y que seduce por su apariencia, conjugado con su buen desempeño.

Hay detalles que pueden no gustar del todo, como lo ocurrido con la ubicación del sensor de huella dactilar, además de la presencia de Bixby y el software de la cámara que parece poco completo, pero el smartphone no deja de ser un deleite por su serie de cualidades que se detallaron.

Queda, eso sí, hacer otra salvedad, en cuanto a si hay distancias con respecto al S7. Este equipo parece ideal para quienes deseen realizar el salto a los topes de gama, pero si ya se cuenta con el anteriormente señalado, quizás el cambio no merezca el esfuerzo, aunque de todas formas estamos ante uno de los mejores teléfonos (si no el mejor) del mercado.

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