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El legado de Stephen Hawking a la ciencia

El físico inglés es considerado una de las mentes más brillantes del mundo.

El legado de Stephen Hawking a la ciencia

Stephen Hawking. Foto: Getty Images

Con su muerte, a los 76 años, el físico Stephen Hawking dejó atrás un extenso legado de descubrimientos que revolucionaron la física teórica.

Nacido el 8 de enero de 1942 en Oxford, el científico siempre fue el último de su clase y un mal alumno. Aun así, en su colegio St. Albans lo apodaban "Einstein", sin imaginar que terminaría siendo comparado por sus pares con el físico alemán.

A pesar de su esclerosis lateral amiotrófica (ELA), sus colegas lo consideraban "una de las mentes más brillantes del mundo". Dedicó toda su vida a descubrir los misterios del cosmos y los efectos de la mecánica cuántica en el universo temprano justo después del Big Bang, entre otros.

En un mundo lleno de adversidades, Hawking logró ser un referente, siendo un ejemplo de superación que, pese a sus predicciones apocalípticas sobre el futuro de la humanidad, transmite un mensaje de esperanza.

En 1962, Hawking ingresó a la Universidad de Cambridge como estudiante de doctorado y escaló para convertirse en el profesor Lucasiano de Matemáticas, una posición que alguna vez ocupó Isaac Newton, en 1979.

Durante sus primeros años en la educación superior fue influenciado por el físico matemático Roger Penrose, desarrollando los teoremas de la singularidad que muestran que el Universo comenzó con el Big Bang.

El interés por estas particularidades despertó naturalmente su gusto por los agujeros negros. Sentando las bases para su comprensión moderna, Hawking demostró que cuando éstos se fusionan, su área superficial final debe exceder la suma de los iniciales, manifestando que esto pone límites a la cantidad de energía que puede ser transportada por las ondas gravitacionales en tal mezcla.

Descubrió además que había paralelos entre las leyes de la termodinámica y el comportamiento de los agujeros negros. Esto lo condujo en 1974 a la revelación de que éstos tienen una temperatura, no son tan negros como se pensaba y producen radiación -ahora conocida como radiación de Hawking-, un descubrimiento que revolucionó la física teórica. 

Hawking se dio cuenta también de que estas masas deben tener una entropía, descrita como una medida de cuánto desorden está presente en un sistema dado, igual a un cuarto del horizonte de eventos: "el punto de no retorno".

Aún en estos días, la naturaleza de esta entropía sigue siendo un enigma y la "paradoja de la información", que ilustra un conflicto fundamental entre la mecánica cuántica y nuestra comprensión de la física gravitacional, es probablemente el mayor misterio que enfrentan los físicos teóricos hoy en día.

Puede ser que sus resultados queden siempre en el plano teórico y que ni siquiera sucedan realmente en la naturaleza, ya que nunca se ha observado un agujero directamente, donde no sería extraño que en un futuro otros científicos descubran que el físico estaba equivocado.

Sin embargo, aún cuando todo quedó en "inexplicables teorías", recibió diversos premios, siendo los más importantes la nombración Compañero de Honor en 1989 y  la Medalla Presidencial de la Libertad de los Estados Unidos en 2009. Sin embargo, no le dieron el Premio Nobel, porque su modelo teórico es más matemático que físico.

Pero lo realmente interesante e imporante, es que él abrió las puertas a la física simple y para todo el mundo, dejando que todos puedan hacerse parte de ella.

El mayor mérito de Hawking fue el discutir, desafiar el orden establecido y obligar de cierto modo a otros científicos a encararse y contradecirse con sus propias ideas. Con su muerte deja atrás muchas ideas polémicas que han puesto a la humanidad en el camino de tratar de explicar cómo funciona todo.

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