Un grupo de científicos de Japón constató que la exposición a material radioactivo tras el desastre nuclear de Fukushima en marzo de 2011, causó mutaciones en mariposas.
De acuerdo al estudio, que fue publicado en la revista Scientific Report, en las zonas de mayor radiación las mariposas recolectadas tenían alas anormalmente pequeñas, ojos desarrollados en forma irregular y presentaban cambios en la longitud de sus patas y antenas.
"Se pensaba que los insectos eran muy resistentes a la radiación", dijo a la BBC el investigador principal, Joji Otaki, de la Universidad Ryukyus en Okinawa.
El equipo de investigadores japoneses recolectó y analizó 144 ejemplares adultos de la especie Zizeeria Maha en 10 localidades diferentes incluyendo Fukushima, zona donde descubrieron que el número de mutaciones era más del doble que en otros sitios.
De acuerdo a los autores del estudio, el vínculo entre las mutaciones y el material radioactivo quedó demostrado en experimentos de laboratorio.
Investigaciones previas ya habían apuntado a la importancia de las aves y mariposas como indicadores del impacto a largo plazo de contaminantes radioactivos.