Por quinta vez una comisión del parlamento europeo dijo No al acuerdo internacional contra la piratería en la red (ACTA). Ahora fue la comisión de Comercio Internacional que -19 votos a favor y 12 en contra- recomendó a la Eurocámara que tumbe el acuerdo.
Los eurodiputados socialistas y demócratas, liberales, verdes y el grupo de la Izquierda Unitaria Europea votaron en bloque en contra el acuerdo internacional, mientras que los representantes del Partido Popular Europeo y del grupo de los conservadores y reformistas rechazaron el informe por entender que se debería esperar a conocer el dictamen que emita el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) sobre la legalidad o no del acuerdo antes de someterlo a votación en sesión plenaria.
Es la quinta votación en contra, después de que anteriormente ya lo hayan rechazado la comisión de Libertades Civiles, la de Industria, la de Desarrollo e incluso la de Asuntos Legales, que suele velar por la salvaguarda de los derechos de autor. En todos los casos, el principal argumento contra ACTA es que se ponen en peligro derechos civiles de los ciudadanos. Además, como concluyó la comisión de Desarrollo, "la represión no es la mejor herramienta para las economías emergentes".
ACTA, fue firmada en Japón el 26 de enero por 22 de los 27 estados de la Unión Europea, entre ellos España, además de Estados Unidos y Japón. La sorpresa de la firma de poco valió ante las crecientes protestas populares. Las dudas sobre la restricción de derechos civiles empezaron a minar el futuro de este acuerdo, que fue rechazado por varios parlamentos nacionales.