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Científicos confirmaron la detección de las ondas gravitacionales de Einstein

La última teoría de Albert Einstein estaba en lo cierto, según la NSF.

Científicos confirmaron la detección de las ondas gravitacionales de Einstein
Este jueves, los científicos de la National Science Foundation (NSF) confirmaron la existencia de las ondas gravitacionales, una de las últimas teorías de Albert Einstein, con la Advanced LIGO, una de las máquinas más sensibles jamás construida.

Este descubrimiento abre una nueva era en la historia de la Física. "Lo realmente emocionante es lo que viene después. Hace 400 años Galileo apuntó un telescopio al cielo y abrió la era moderna de la astronomía. Creo que estamos haciendo igual de importante. Estamos abriendo la era de la astronomía gravitacional", dijo David Reitze, director ejecutivo de LIGO. 

"Nos tomó meses de revisión, análisis, mirar cada dato para asegurar que lo que vimos era una onda gravitacional. Y nos convencimos de que es así y estamos aquí para anunciarlo. Estas ondas gravitacionales fueron producidas por el choque de dos agujeros negros, que ocurrió hace 1.300 millones de años", agrega.

Las ondas gravitacionales permitirán conocer, por ejemplo, cómo ocurre "la formación de agujeros negros supermasivos". También podríamos saber más acerca de la explosión de supernovas o de la historia del cosmos, al ayudarnos a escuchar los ecos de la gran explosión que dio lugar al universo tal y como lo conocemos hoy en día.

La relevancia del hallazgo es de tal envergadura que muchos apuntan ya a que el próximo Premio Nobel de Física. Así lo admitió la propia Academia sueca en 1993, año en el que galardonó a Russell A. Hulse y Joseph H. Taylor Jr por hallar la primera evidencia indirecta de la existencia de ondas gravitacionales.

La primera señal se captó el 14 de septiembre de forma simultánea desde los detectores idénticos de este experimento, situados uno a 3.000 kilómetros del otro. Esa señal venía de una fusión que sucedió hace 1.300 millones de años y consitiío en el violento abrazo de dos agujeros negros con una masa entre 29 y 36 veces la masa del Sol.

Una masa tres veces la del Sol se liberó como ondas gravitacionales en una fracción de segundo. Y todo este proceso de masa transformándose en energía en fracciones de segundo lo describe a la perfección la ecuación más famosa del mundo E=mc2 [La energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado].