Los diputados del Partido por la Democracia (PPD), Rodrigo González y Enrique Accorsi, junto a su par de la Democracia Cristiana (DC), Gabriel Silber, solicitaron a la Contraloría que objete la compra de la Dirección de Logística de Carabineros, la cual destinó 3.280 millones de pesos para la compra de 10 carros lanza aguas
González se manifestó sorprendido de que el proceso se haya realizado por la vía directa y sin licitación pública, en circunstancias de que había más de un oferente.
"Resulta extremadamente raro que el consejo de adjudicaciones adjudicó el día 29 de febrero la propuesta y resulta que la cotización de la empresa Rosenbauer, que fue a la que se adjudicó, llegó solamente el 5 de marzo. Resulta extremadamente sorprendente esta situación", recalcó.
Según Silber, para argumentar trato directo, se requiere acreditar la urgencia efectiva para la compra que, "entendemos no es ninguna prioridad para el país, o que exista un único proveedor, cosa que tampoco existe en los hechos, existe un mercado que es bastante competitivo en el cual incluso los chilenos podríamos asegurarnos a precios más bajos la compra de estos bienes".
Para González, lo que se busca con la compra es seguir con "medidas punitivas y de carácter represivo" para controlar e impedir las manifestaciones sociales.
"Aquí hay que revisar absolutamente la política de orden público y además nos sorprende que se gaste miles de millones de pesos existiendo necesidades en retenes rurales, estando la delincuencia campeando en todas partes y que se este utilizando esto para la compra de carros lanza aguas, cuyo único objetivo es continuar con la política de Hinzpeter, una doctrina, una estrategia, que en definitiva ha ido generando una fricción de diálogo, extendiendo y prolongando los diálogos, además intentando aislar a los movimientos sociales, exacerbando la violencia", recalcó González.
Port su parte, el diputado Silber se preguntó "¿cuáles son las prioridades del ministerio del Interior en materia de seguridad pública? Claramente el combate contra el delito o acabar con la puerta giratoria de la delincuencia parece que ya no es la prioridad y este parece haber sido solamente un tema de la campaña política, para salir electo este Gobierno".