Escucha ahora

Estado Nacional


Opinión: A mí me violaron y la pena de muerte no es mi opción

PauCantora DC, activista de DD.HH. en el área de "Discapacidad", analiza el tema en nuestro medio asociado ElQuintoPoder.

Opinión: A mí me violaron y la pena de muerte no es mi opción

Violación. Imagen referencial. Foto:

Por PauCantora DC, en El Quinto Poder

Si, tal cual lo leyó en el título, para ese entonces tenía siete años cuando comenzó esta pesadilla, las noches sin lunas, las preguntas tipo: -¿De quién es ese potito? -Para después empezar con las prácticas forzadas de sexo oral y ver pornografía como parte del habitué de la naturalización de estas vivencias.

Para qué haré descripción de las noches que llegaba borracho y exigía acostarse conmigo, las luces encendidas y con un olor nauseabundo a cerveza barata… ¡Era hermoso cuando le daban los ataques de vómito! Pues así libraba de practicarle sexo oral por un tiempo y las penetraciones anales con amenazas variopintas que se esfumaban al amanecer… Para ir a la escuela y dormir en la sala de clases con 8 años y asistiendo ya al psiquiatra.

Ya con nueve años cuando conocía la videoteca completa de películas pornográficas del videoclub Fernanda en Quinta Normal, revista Playboy era lo más suavemente consumido para ejemplificar como debían comportarse las mujeres en lo íntimo y sin chistar y ni hablar de una charla de sexualidad acorde a mi edad.

Cuando estaba por cumplir 12 años, finalmente me penetró por la vagina… Para que sarcásticamente por la tarde menstruara por primera vez, era un maldito 6 de octubre, con un hermoso ramo de gardenias en la mano y una susurrante amenaza con una pistola en la cabeza como recordatorio de que debía guardar silencio.

Finalmente con casi 13 años, después de una charla me atreví a denunciar, él me golpeaba, él me violaba, él era mi tío abuelo y su práctica conmigo se llamaba INCESTO.

Ahora bien, usted se estará preguntando por qué este cabrón no está muerto y peor aún, sigue libre… Pues según la justicia antigua, la condena eran sólo 4 años para el incesto… Tal cual.


 

Habían pasado pocos años de la derogación de la pena de muerte en Chile cuando todo esto pasó y me imagino que la pregunta morbo es por qué entonces estás en contra de la pena de muerte de éste tipo y qué propones como alternativa.

La pena de muerte es un favor para este tipo de personas, ellos descansan en paz mientras parte importante de sus víctimas y/o familiares pagan las penas del infierno debiendo gastar dinero en psicoterapias y todas las secuelas físicas, mentales y/o emocionales de este tipo de delitos.

Imagínate una lucha por aprender a ver una mujer o un hombre sin morbo alguno, por aprender a tener amigos varones sin pensar en que me forzarían a nada, a ver mujeres desnudas y no imaginarlas en las prácticas aberrantes que vi y viví siendo tan pequeña.

Imagínate vivir relaciones de pareja y no saber decir que no si una práctica me incomodaba por el miedo al qué dirá.

Así de fuerte es cargar con las secuelas de un acto de violencia sexual cuando vives para contarlo… Y aun así, no desear la muerte de quien te violó, si no que sencillamente pedir lo obvio, una cárcel psiquiátrica laborista.

Por qué pedir una cárcel psiquiátrica laborista en reemplazo de la pena de muerte.

Considera lo siguiente: Cuando eres adicto al tabaco, sencillamente fumas… ¿Y cuando lo quieres dejar? Lo intentas todo, pero la tasa de fracaso es demasiado alta y sencillamente no puedes dejar de fumar.

Es similar a esto los casos de los depredadores sexuales, por más que lo castren física y químicamente NO VAN A DEJAR DE VIOLAR si son liberados, no pueden hacerlo, de hecho hasta más creativos se ponen, pregunten a mujeres que han perdido su útero en manos de violadores porque les introducen palos con clavos, botellas de vidrio rotas y usan otros métodos más espeluznantes aún para satisfacer su enfermizo apetito.

Por este motivo una cárcel psiquiátrica es una opción real, los medican, los tratan, los mantienen lejos de potenciales víctimas y de paso los hacen trabajar tanto para pagar su estadía, como el tratamiento médico de sus supervivientes o una compensación de por vida a sus familiares por el daño causado en caso de que la víctima haya muerto.

Es una opción mucho más humana, mucho más sensata y que incluso hasta #Sophia lo agradecería bastante, pues personas como quien le arrebató la vida a esa pequeña en Puerto Montt deben pagar vivos su condena antes que muertos.

"Gracias por no confundir justicia por venganza".

X