Escucha ahora

La Prueba de ADN


Hermano de Karadima tras cita secreta con el Papa: "Fernando tiene que pedir perdón"

"Era un hombre soberbio, un hombre autoritario, un hombre a quien le teníamos temor", contó a La Tercera.

Hermano de Karadima tras cita secreta con el Papa:

Fernando Karadima. Foto: Agencia Uno

Óscar Karadima es uno de los hermanos menores de Fernando, el expárroco de El Bosque condenado por abusos sexuales. Tuvo una reunión secreta con el Papa Francisco en el Vaticano, el pasado 1 de junio. "Lo conozco muy bien a usted", le dijo el Sumo Pontífice.

En entrevista con La Tercera, cuenta que aquel 21 de abril de 2010 su hijo los alertó por teléfono: "Prendan el computador". Fue ahí cuando vio que el nombre del sacerdote acaparaba portadas acusado de varios vejámenes.

"El mundo se me vino abajo", dice, reconociendo que piensa en Fernando "por el daño que nos hizo y por él, porque sigo pensando cómo es posible que un hermano mío haya hecho lo que él hizo".

Óscar revela al diario que cuando supo que el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, y el sacerdote español Jordi Bertomeu, viajarían a Chile se reunió con este último durante una hora. "Lo comprendo perfectamente, pero no se olvide nunca que los hombres también lloramos cuando sufrimos mucho", le dijo el oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe.


 

"Quiero salvar el honor de la familia Karadima (...) Toda la familia Karadima ha sido víctima de abuso de poder y de conciencia. Fernando era un hombre soberbio, un hombre autoritario, un hombre a quien le teníamos temor", recuerda haberle dicho al Papa Francisco.

Óscar le agregó: "Ni (Ricardo) Ezzati, ni (Francisco Javier) Errázuriz, ni nadie reconoció nuestro dolor. Por eso, lo que también yo pido, porque nunca nadie lo ha dicho, es justicia con mi familia".

"Lloré, lloré con mucha fuerza. No lo podía controlar. Se me acercaron los sacerdotes y me abrazaron. Lloraba por mi familia", revela al diario, recordando la foto y mensaje que le entregó el Sumo Pontífice: "A la familia de Óscar Karadima, con mi bendición y mi dolor por tanto sufrimiento que llevan. A nombre de Fernando, mudo e incapaz de caer en la cuenta, les pido perdón. Francisco, 2 de junio de 2018".

En la entrevista, Karadima cuenta además que visitó al expárroco de El Bosque en el Hogar de Ancianos San José, en Lo Barnechea, donde permanece recluido. "Me contó que estaba muy bien, que lo cuidan tres enfermeras día y noche. Tiene su televisor. No sé si sabe manejar WhatsApp, pero creo que se comunica con otras personas. Pero no con su familia", señala.


 

Óscar confiesa que se enteraron por la prensa de la condena canónica del Vaticano el 16 de enero de 2011. "Fue brutal", sostiene, complementando que Fernando no tenía relación con su familia: "Nos despreciaba, no nos quería. Él tenía una actitud altanera. Él se creía superior a todos. No nos respetaba, no nos tomaba en cuenta. No nos dio nunca su número de celular".

"Nunca nos ha dado una explicación de nada. Ni siquiera antes de que reventara todo, ni siquiera nos reunió para anticiparnos que venía algo sobre él. Hasta el día de hoy, jamás nos ha pedido que vayamos a hablar con él para explicarnos lo que pasa. Nunca, jamás", devela.

"Estoy indignado. Y cómo puedo no estarlo si nos manipuló a todos, desde mi madre para abajo. Él le decía 'mamacita' y a mi madre le daba puro sufrimiento. La llenaba de regalos. Mi madre decía: 'De nada me sirve, yo quiero el cariño de mi hijo' (...) Fernando solo se quiere a sí mismo", agrega.

Óscar no oculta su molesta y señala que le gustaría ver a su hermano, "pero para encararlo y preguntarle por qué nos hizo tanto daño. Por qué no nos ha llamado, por qué hizo lo que hizo (...) Es culpable. Ahora creo. Me costó muchísimo creer, siempre tuve lo que se llama la duda razonable. En el fondo, no quería creer. Era mi hermano, es mi hermano. Creer una cosa así de tu propio hermano es terrible (...) Es mi hermano. Pero sobre todo quiero que salve su alma y que pida perdón".


 

En la entrevista, asimismo, confirma el vínculo entre Fernando Karadima y el ahora exobispo de Osorno Juan Barros, a quien -según Óscar- "lo recibía mi madre en su casa y le decíamos 'Juanito'. Él andaba siempre con mi hermano.

Agrega que en su cita con Francisco "le dije que quería denunciar a Barros, a (Tomislav) Koljatic, (Andrés) Arteaga y (Horacio) Valenzuela, a quienes conozco desde muy jóvenes, y que fueron testigos y encubrieron los abusos. El Papa me detuvo y me dijo: 'Hábleme de Barros'. Y yo le dije: 'Su Santidad, el obispo ha mentido. Era amigo de mi hermano y, en cierto modo, podría decir que pertenecía a su círculo de hierro'".

"Todo el mundo sabe que ellos fueron obispos porque mi hermano Fernando consiguió que lo fueran, a través de la amistad o cercanía que tenía con monseñor (Ángelo) Sodano, que en ese entonces era secretario de Estado del Vaticano", afirma Óscar.

¿Juan Barros, Tomislav Koljatic, Horacio Valenzuela y Andrés Arteaga, fueron víctimas de Fernando Karadima? "Sí. Yo vi a Fernando retar, y como se dice en buen chileno, poner de vuelta y media a Juan Esteban Morales, a Arteaga, a Barros. Ellos se ponían blancos como el papel y no le decían nada. Y él, mi hermano, golpeaba la mesa con fuerza. Y yo, que estaba ahí, me quedaba callado. Tú me preguntarás por qué me quedaba callado. Porque en eso consiste precisamente el abuso de conciencia", concluyó.

X