Los dirigentes de la Confech criticaron las medidas de sanción emprendidas por distintos alcaldes del país, en contra de alumnos de enseñanza media que participaron en las movilizaciones estudiantiles del año pasado.
"Esperemos que prime la sensatez y que los compañeros secundarios que se movilizaron puedan tener las matrículas en los colegios a los que pertenecen. La gente se olvida, pero aquí los estudiantes han puesto un tema que es fundamental para el país. La gente que se ha sacrificado estando en paros y tomas durante todo este tiempo, no lo hace por un capricho infantil, sino porque realmente la educación que tenemos en Chile es un desastre", dijo Gabriel Boric, presidente de la FECh.
El representante de los estudiantes mapuche, José Ancalao, dijo que "todas las declaraciones que hay por parte de estos alcaldes, como (Cristián) Labbé, como (Pedro) Sabat, y muchas alcaldías que han suspendido las matrículas de los estudiantes, claramente están bajo la lógica de persecución política pinochetista. Si quieren dialogar cómo mejorar la educación en Chile, todos estamos disponibles para eso".
Boric criticó que mientras los estudiantes insisten en abordar los temas de fondo, el Gobierno haya privilegiado la criminalización del movimiento: "El Gobierno, con el sheriff Hinzpeter, está permanentemente insistiendo en el tema de la represión, de más violencia, de la ley anti-tomas y nosotros queremos hablar de los temas de fondo. ¡Por favor!, ¿con quién conversamos?, no encontramos con quién dialogar estos temas".
Ancalao finalizó que no saben quién es el verdadero interlocutor del Gobierno para hacerle ver la disposición de los estudiantes de dialogar. "No sabemos cuál va ser el interlocutor, si Longueira, la fundación Pinochet, 'Checho' Hirane o Piñera, Hinzpeter y el ministro de Educación", afirmó.
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