La Junta Investigadora de Accidentes de Aviación sumó a una nueva institución como responsable de la tragedia del avión CASA 212 en el archipiélago Juan Fernández que le costó la vida a 21 personas: la Dirección General de Aeronáutica Civil.
Se trata del voluminoso informe que reúne las conclusiones de peritos que tuvieron acceso a toda la información recopilada tras el accidente del 2 de septiembre del año pasado en las cercanías de la isla Robinson Crusoe.
El texto lo recibió el lunes recién pasado el ministro en visita Juan Cristóbal Mera quien fijó para hoy su revisión por parte de los abogados que representan a las familias de las víctimas de la tragedia aérea. Dos de estos juristas llegaron esta mañana a las oficinas del magistrado, Alfredo Morgado y Maximiliano Delgado, quienes tomaron nota del informe durante casi tres horas.
Morgado destacó que los peritos concluyeron que la información meteorológica que entregó la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) a la tripulación correspondía a la situación que se registraba esa tarde en Bahía Cumberland, en el pueblo de San Juan, y no a la realidad climática del lugar donde se emplaza el aeródromo que está en el otro extremo de la isla Robinson Crusoe.
"Los peritos hacen referencia a la información meteorológica que entregó la DGAC a la tripulación de la aeronave, independiente de las deficiencias de los medios que existían, no correspondía a la realidad. Y ahí hay una situación que amerita que se realice un sumario en la DGAC, hay una información inexacta en torno a la realidad lo que tiene que motivar una investigación" afirmó Morgado.