El académico de la Universidad de Santiago, Francisco Javier Gil, analizó en ADN Radio Chile la gran cantidad de voces que se han manifestado contrarias a la inclusión del ranking de notas del colegio en la ponderación para ingresar a la universidad.
En esta línea dijo que no se quiere contribuir a una sociedad más individualista. "Nos interesa que el muchacho que está en segundo medio saque la siguiente cuenta: Para tener 700 puntos ranking en este colegio tengo que tener un 6,2 y compito conmigo mismo para obtener esos 700 puntos. Si hay gente que cree que para asignar ese puntaje tengo que competir con mi compañero de puesto y que a él le vaya mal para que a mí me vaya bien, nosotros no estamos de acuerdo con ese ranking".
"Nosotros queremos contribuir a una sociedad fraterna o a una sociedad más individualista (...) Cuando tú usas un ranking en donde tienes que competir con tu compañero que está sentado al lado, nosotros no estamos de acuerdo", agregó el académico.
Gil explicó que el "ranking es una medida del esfuerzo que están realizando las personas en el colegio durante los cuatro años de enseñanza media y como las notas no son comparables entre los distintos colegios es necesario normalizarlas y lo que se hace con el ranking es asignarle a todos los jóvenes que tienen nota en el promedio del colegio, comparándola con el promedio de las tres generaciones anteriores, asignarle 500 puntos".
Hoy día cada estudiante tiene cinco antecedentes para ingresar a las universidades. Está la PSU verbal, PSU matemática, PSU ciencias naturales, PSU Sociales y las notas. "Ahora va haber una sexta columna, donde va haber un puntaje ranking que va desde 850 hasta 213. De tal forma que se ponderan y ese ranking tiene un valor de un 10%. Lo que significa que todos los jóvenes que tienen un promedio de notas mayor al promedio subirán su puntaje respecto al puntaje NEM tradicional que se usaba antiguamente".
Asimismo, el académico de la Usach dijo que hoy la situación en los establecimientos de educación superior es dramática, "ya que de dos jóvenes que entran a las universidades del Consejo de rectores sólo se titula uno y de esos estudiantes sólo el 8% lo hace en el tiempo oportuno. Eso nos debería llamar a reflexionar. ¿Estamos seleccionando a los mejores estudiantes?. (…) Nosotros estamos convencidos que de los estudiantes que están en las salas de clases de las universidades un gran número que no tienen una motivación, gusto ni facilidad por el estudio. Al introducir esta variable va a amentar el porcentaje de estudiantes top ten en las universidades, estimamos en un 6%, de tal forma que van a subir la calidad del estudiantado en general de las universidades".