Desde que el pasado mes de junio las autoridades mexicanas anunciaran la presencia del virus de la gripe aviar en el Estado de Jalisco, ocho millones de aves fueron sacrificadas, según datos del Servicio Nacional de
Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El AH7N3 se localizó en varias granjas del Estado y obligó a sacrificar a buena parte de la población avícola. Además, se vacunó a 65,8 millones de aves reproductoras, de postura y desarrollo en 245 granjas de
la región de Los Altos de Jalisco para intentar frenar la expansión de la epidemia.
Según indican los expertos, la presencia de esta variante de la gripe aviar no representa ningún riesgo para el consumo humano. Según el Senasica, la presencia del virus se mantiene en 41 granjas de Jalisco y se revisaron 342 en 19 Estados de todo el país, sin encontrarlo en ninguna de ellas. En estos momentos, 87 especialistas sanitarios trabajan en 42 municipios jaliscienses obteniendo muestras para "proteger la producción avícola en la zona".
Las autoridades mexicanas
pidieron a los productores que eviten movilizar a las aves de zonas afectadas a regiones libres del virus para evitar la propagación. El virus afecta a varias especies de aves productoras de alimentos como pollos, pavos, codornices, gallinas de guinea, etc. además de a aves de compañía en cautividad.
Jalisco aporta el 55% de la producción nacional y hasta abril de 2012 exportó cerca de 4,493 millones de pesos en huevos frescos, en polvo, líquido y cocido, así como 2.05 millones de pesos en carne de despojo fresca o congelada, según estimaciones de la Secretaría (ministerio) de Agricultura.