Los Hermanos Musulmanes cantaron victoria horas después del cierre de los colegios electorales en Egipto y de que la Junta militar emitiera una declaración constitucional en la que expande sus poderes y reduce los del futuro presidente.
Los responsables de campaña de Ahmed Shafiq, el candidato rival, dudan de la victoria islamista y dijeron sentirse “perplejos” por las declaraciones de Mohamed Morsi, el candidato de la Hermandad. La oficina de prensa de Shafiq aseguró que "la campaña de Morsi está propagando noticias falsas sobre su victoria para reclamar un fraude cuando se conozca la victoria de Shafiq".
Y dirigentes de la campaña del exgeneral y primer ministro de Hosni Mubarak agregaron que Shafiq marcha en cabeza "más allá de cualquier duda". Los resultados oficiales no se conocerán hasta el jueves.
El domingo finalizó la segunda vuelta de las elecciones egipcias, las primeras presidenciales libres de la historia del país, 16 meses después de que la revolución de Tahrir derrocara al dictador Hosni Mubarak. El mundo árabe tiene los ojos puestos en estos comicios, considerados uno de los grandes triunfos de la llamada primavera árabe.
Los islamistas aseguraron haber obtenido un 52% de los votos frente a un 48% de su rival Shafiq, según sus propias estimaciones, que en la primera vuelta de estas presidenciales resultaron bastante fiables y con más del 90% de los votos escrutados.
“Gracias a Dios que ha guiado al pueblo egipcio por el camino de la libertad y la democracia, uniendo a los egipcios para un futuro mejor”, declaró Morsi en una conferencia de prensa celebrada en medio de la noche y en la que se presentó como presidente electo.